07 enero 2015

SAN BERNARDO EN ABBUDIN

El creador de la serie “Tyrant” (Fox) es Gideon Raff, uno de los cerebros que está detrás de “Homeland”. Vale. En el “Álbum blanco” de los Beatles conviven “Revolution #9” y “Ob-la-di-ob-la-da”, y Ridley Scott es capaz de dirigir maravillas como “Blade Runner” y de firmar esa cosa titulada “La teniente O´Neil”. ¿”Tyrant” es el “Ob-la-di-ob-la-da” de Gideon Raff? Ya quisiera “Tyrant”. ¿Tyrant es “La teniente O´Neil” de Gideon Raff? Ya quisiera “La teniente O´Neil”.

“Tyrant” es una serie protagonizada por Bassam al-Fayeed, hijo del tirano del ficticio país de Abbudin que, tras veinte años de exilio voluntario en Estados Unidos huyendo de un padre horrible y una vida espantosa, vuelve a casa y se ve obligado a intervenir en los asuntos de Abbudin como asesor de su hermano Barry, que gobierna el país tras la muerte del tirano. Todo muy plano, lleno de tópicos, con algunos personajes prescindibles (el hijo de Bassam), otros caricaturescos (el jefe del ejército) y otros interesantes (el propio Bassam), a veces ágil, a veces pesada, muy superficial y, con todo, capaz de sacarnos de nuestras zonas de confort para enfrentarnos a un mundo que sólo conocemos por las noticias del telediario. Todos sabemos qué es Abbudin, y todos sabemos que el tirano de Abbudin podría ser Saddam Hussein, o Ben Ali, o Bashar al-Asad, o Gadafi. La originalidad de la serie está en Bassam, el hijo pródigo, un Michael Corleone que quiso alejarse de los negocios familiares pero al que las circunstancias obligan a pasar por el aro. En “El padrino”, Michael Corleone termina convirtiéndose en lo que siempre odió, y en “Tyrant” el pediatra Bassam no puede evitar hundirse en cuerpo y alma en un régimen político que destruyó su infancia. “Tyrant” es tan entretenida como “Ob-la-di-ob-la-da” y más consistente que “La teniente O´ Neil”, pero no es el “El padrino” de Oriente Medio. En la Edad Media el pensamiento teológico era una cuestión de élite, puesto que cualquiera podía escuchar uno de los poderosos sermones de san Bernardo de Claraval pero muy pocos leían a Pedro Abelardo o santo Tomás de Aquino. Hoy, los sermones de san Bernardo han sido sustituidos por series de televisión como “Tyrant”, pero los libros de santo Tomás están al alcance de todos los seguidores de “Homeland” o “House of Cards”.