14 enero 2015

¡VIVA VÍCTOR ROS!


Buenas noticias: la magnífica serie “Víctor Ros” ha llegado para quedarse. La 1 la estrenó la noche del lunes tras una gran promoción que nos ilusionó y preocupó a partes iguales. Nos ilusionó porque la serie prometía, y nos preocupó porque solo constaba de seis episodios.

Lo visto en la noche del estreno nos tranquiliza. Primero porque, en efecto, la serie está realmente bien hecha, y segundo porque tenemos asegurada su continuidad. TVE ha tomado las medidas oportunas para garantizar que el inspector Víctor Ros, ese tipo que tanto y tan bien nos recuerda a Sherlock Holmes, seguirá en La 1 investigando casos en su comisaría madrileña. El truco es sencillo, pero eficaz: emitir tras tan buena ficción, un documental sobre la época en que se ambienta la serie que fue pretencioso, poco profesional y rematadamente malo. Así, nada más emitirse el primer capítulo de “Víctor Ros”, el sagaz inspector tendrá que volver a ponerse manos a la obra para esclarecer el extraño caso de la cadena de televisión que tenía en sus manos un buen producto y la cagó añadiendo a continuación un documental complementario que mandaba la calidad a freír churros y a la audiencia a la cama cabreada.

En efecto, el reportaje “La España de Víctor Ros”, en vez de ser el complemento adecuado a la eficaz ambientación de la serie, fue un despropósito. La proliferación que hubo a finales del siglo XIX de diferentes formas de timos paranormales es tratada en “La España de Víctor Ros” no solo sin rigor ninguno, sino que se resuelva dando voz a una serie de personajes que se creen todas esas paparruchas y que no son contrapuestos a ninguna voz crítica y racional. El gran Víctor Ros tendrá que empezar a rodar ya mismo su segunda temporada para averiguar quién fue el incompetente rufián que transformó La 1 en una franquicia de “Cuarto milenio” y llenó la tele pública de casas encantadas, poltergeist y los habituales y normales fraudes paranormales de los que viven unos cuantos timadores encantados de la promoción gratis total que supone para su negocio salir por la tele.