30 enero 2015

A FAVOR DEL AUSTERICIDIO


A ver, señores, a ver, un poquito de seriedad. Que no sabemos ni inventarnos palabras nuevas. En las palabras que terminan en “-cidio”, el prefijo indica aquello que es matado, no la herramienta que se usa para matar. Si yo -un suponer- me cargo a un jefe de Estado de una pedrada en la cabeza estoy cometiendo un magnicidio, no un petrocidio. “Parricidio” tiene el significado de “matar a un padre”, no el de “matar a alguien golpeándole con un padre”.  Piénsenlo: “genocidio”, matar a una raza; “regicidio”, matar a un rey; “suicidio”, matarse a uno mismo. Y da igual matar con un cuchillo, de hambre u obligando a la víctima a escuchar los discos de Melendi. No existen los cuchillicidios, los hambricidios, o los melendicidios -bueno, el melendicidio sí podría existir, pero no creo que sea conveniente llegar a esos extremos-.

Y, sin embargo, a todas horas estamos oyendo a los tertulianos de los debates televisivos hablar de “austericidio” con el significado de “matar a la población con la austeridad”. “Tsipras va a acabar con el austericidio al que estaba sometido el pueblo griego”. Espero que no. “Hay que oponerse al austericidio que nos está imponiendo la Troika”. Pues tampoco. Porque “austericidio” no puede significar “matar a base de austeridad” sino “matar a la austeridad”, acabar con los recortes públicos que llevan a la pobreza a buena parte de la población. Supongo por tanto que IU, Podemos, o partidos bisagra como el PSOE, defenderán el austericidio ya que quieren acabar con las políticas de austeridad, mientras que el Partido Popular será el que verdaderamente se opondrá al austericidio ya que quiere aumentar dichas políticas austeras.

Cuando recientemente Pedro Sánchez no pudo llegar a tiempo a la conferencia que tenía programada en la Universidad George Mason de Virginia, su rector publicó un tuit señalando que esperaba que el líder socialista supiera dirigir un país mejor de lo que sabía dirigir su GPS. Yo espero que los nuevos partidos emergentes sepan crear nuevas políticas mejor de lo que saben crear nuevas palabras. ¡Ay del insensato ignorante que crea que estas cosas no tienen importancia!