08 abril 2015

BEN-HUR ATEO

Una Semana Santa sin “Ben-Hur”, la maravillosa película protagonizada por un absolutamente enorme Charlton Heston, es como unas navidades sin “¡Qué bello es vivir!”, como una tarde de verano sin película del Oeste, como imaginar el desierto sin pensar en “Lawrence de Arabia”, como Nueva York sin Woody Allen, como la Luna sin George Méliès, como Casablanca sin Bogart, como Roma sin Audrey Hepburn, como la selva sin Tarzán de los monos, como unos guantes largos sin Gilda, como una ducha sin la sombra de Hitchcock, como Cleopatra sin los ojos violeta de Liz Taylor, como discutir acerca de las propinas sin haber visto “Reservoir dogs”, como el Arca perdida sin Indiana Jones, como el “Titanic” sin Jack y Rose, como los dinosaurios sin “Parque Jurásico”, como el fantasma sin la señora Muir, las sonrisas sin las lágrimas, los días de vino sin rosas y King sin Kong. TVE dedicó la tarde del Domingo de Resurrección a “Ben-Hur”, el universo recobró algo de sentido y las sospechas de que la nueva versión de la película que está preparando la Metro Goldwyn Mayer nunca será digna de la programación televisiva de Semana Santa se hizo carne.

Dicen que el general Lewis Wallace escribió “Ben-Hur” a partir de una discusión sobre el nacimiento del cristianismo que sostuvo con un reconocido ateo, el filósofo Robert Ingersoll, durante un viaje en tren que les conducía hasta Nuevo México. “Ben-Hur” no es un libro ateo, precisamente, y su contenido religioso está más que claro. ¿Qué habría pasado si, después de la discusión en el tren, el filósofo Ingersoll, y no el general Wallace, se hubiera sentado a escribir “Ben-Hur”? ¿Por qué la Metro Goldwyn Mayer no se decide por un nuevo “Ben-Hur” ateo, por una película en tiempos de Cristo sin curas milagrosas, sin Baltasar pasándose de bueno, con un Jesús al que se le vea la cara y con un nacimiento del cristianismo al que se le noten las costuras? ¿Por qué no un “Ben-Hur” de Ingersoll, en lugar de un “Ben-Hur” con la obligación de competir con Wallace y con la gigantesca figura de Charlton Heston? Pero que Mel Gibson no dirija la película, claro.