16 abril 2015

MOTA QUIERE SER ARTISTA

José Mota es un actor, un humorista, un cómico; pero no un artista. Si fuera un artista haría obras de arte, y las obras de arte son intocables porque plasman la hondura del espíritu humano y cosas así. Pero como Mota solo es un vulgar mortal que hace gags para programas de televisión, para que la gente se distraiga un rato antes de irse a dormir, no pasa nada si el dueño de los programas los cambia según convenga.

¿Puede, entonces, TVE reemitir y cambiar a su antojo los viejos capítulos de “La hora de José Mota”? Por supuesto. La 1 completa la noche de los viernes reemitiendo “La hora de José Mota” porque quiere, porque puede y porque, además, sale baratísimo. Así que se equivocan quienes pusieron el grito en el cielo cuando La 1 reemitió mutilado el capítulo quinto de la segunda temporada. ¿No es Mota un currante en lugar de un artista? Pues eso.

Cuando ese capítulo se emitió originalmente el 12 de febrero de 2010 (con un Gobierno del PSOE) había un gag titulado “La parienta y el Un, dos tres” que se reemitió el pasado viernes a pesar de que podía estar obsoleto porque el “Un, dos, tres, responda otra vez” hace muchos años que dejó de emitirse. También se reemitió el titulado “¿Quién quiere ser millonario?: Calzonzillos” aunque también podría haber caducado porque también hace mucho que no se emite “¿Quién quiere ser millonario?”. Asímismo se reemitió “El Conciertísmo” sin tener en cuenta su imagen antigua porque el referente televisivo, “El conciertazo”, también ha desaparecido. Pero no se reemitió uno en el que Mota disfrazado de Mariano Rajoy versiona la canción de Nena Daconte “Tenía tanto que darte” y canta, por ejemplo: “Prometo bajar los impuestos una enormidad, prometo quitar cuatro puntos en el IRPF” y “Prometo apretar a los bancos y no darles na”. No importa la tijera porque Mota solo es un currante y le toca callar. Solo una cosa: por Dios, que no pretenda en TVE que nos creamos que la razón por la que decidieron eliminar justo ese gag es porque queda “obsoleto”, “ha caducado” o da “imagen antigua”, como intentaron justificar después.