24 abril 2015

SANGRE Y MATICES

En algunos carteles de “Dexter”, el protagonista aparece salpicado de la sangre de las víctimas a las que está descuartizando. Raro es el episodio de “Bones” en el que no vemos cadáveres descompuestos, restos humanos fruto de asesinatos psicopáticos. “True Detective”, la serie más aclamada de 2014, trata sobre el esclarecimiento de unos horribles crímenes rituales cometidos contra chicas jóvenes con un sadismo extremo. En el capítulo inicial de “The bridge” un cadáver aparece sobre la línea fronteriza que separa México y EE.UU.; cuando la policía levanta el cuerpo se descubre que éste está partido en dos y los intestinos se desparraman sobre el asfalto; más tarde se sabrá que ambas mitades correspondían a personas diferentes. Buena parte de las tramas de “Mentes criminales” y los variados “C.S.I.” tratan sobre asesinatos inmotivados, psicopáticos. “The walking dead”, un éxito mundial dentro del público juvenil, es una exhibición permanente de sangre y vísceras capítulo tras capítulo, con decenas de zombies humanos a los que niños y adultos les revientan la cabeza con una absoluta indiferencia moral y hastío rutinario. “Hannibal” trata sobre los años iniciales del famoso personaje asesino en serie y caníbal que protagonizó “El silencio de los corderos”.

Podríamos encontrar dos docenas más de ejemplos. Los jóvenes actuales están expuestos desde su infancia a historias visuales de una violencia extrema, inimaginable en las series de otras épocas. Los avances en la realización y los efectos especiales permiten que las secuencias se ensañen con las imágenes más morbosas de los asesinatos cometidos con una crueldad ilimitada. Los crímenes se presentan descontextualizados, desmotivados, gratuitos, rodeados de cierta fascinación e incluso prestigio y seducción. Buena parte del público y de la crítica considera que sentirse molesto por estos contenidos es una señal de debilidad de carácter. Se equivoca el que crea que estas series violentas son la única causa de sucesos como el ocurrido en el Instituto Joan Fuster de Barcelona este lunes. Pero también se equivoca el que crea que estas series no pusieron su grano de arena para que ese crimen sucediera.

1 comentario:

Victor Guallar dijo...

Estimado amigo, otra vez has hacertado de pleno.
Cierto es que esas series quizás no sean directamente responsables de lo ocurrido, pero si (me parece a mí)que hace que en la mente de un chiquillo, pueda parcer que todo eso es lo normal.
Sigue como siempre, es un alivio que alguien nos haga pensar un poco.
Gracias.