14 junio 2011

EINSTEIN PILOTA UN FÓRMULA 1


Domingo de motos (TVE-1) y coches (laSexta). Uf. Confieso que las carreras de motos y de coches me gustan tanto como la ley de la gravedad al Coyote, pero a veces hay que hacer un esfuerzo y subirse a una moto con Jorge Lorenzo o a un coche con Fernando Alonso. Si los futboleros pedimos a los no futboleros que intenten entender un poco de fútbol para poder disfrutar un poquito del juego de Messi, es lógico que los que nos aburrimos con esos tipos que dan vueltas y vueltas a un circuito intentemos también entender la erótica de la velocidad.

Intento nulo. Cuando le preguntaron al físico inglés Arthur Eddington si era cierto que sólo tres personas en el mundo comprendían la Teoría de la Relatividad, contestó: “Me pregunto quién es la tercera”. Me pregunto quién entiende, además de los pilotos, los entresijos mecánicos de una lluviosa carrera de MotoGP y las barrocas estrategias de una lluviosísima carrera de Fórmula 1. Respuesta: los comentaristas de TVE y de laSexta. Pero más allá de los pilotos y de los comentaristas televisivos, ¿alguien entiende algo? El señor que se tomaba una cerveza a mi lado en el bar mientras veía la carrera de Moto2 del Gran Premio de Gran Bretaña parecía que entendía la Teoría de la Relatividad motociclista, al igual que los tertulianos que, en ese mismo bar, comentaban más tarde el Gran Premio de Canadá de Fórmula 1. Pero a mí me daba la impresión de que mis compañeros de barra se pasaban el rato diciendo “todo es relativo”, que es el desafortunado resumen que los que no entendemos la Teoría de la Relatividad balbuceamos cuando queremos explicar a Einstein a un niño preguntón.

El filósofo Michael Onfray dice que la terapia freudiana no es una técnica científica, sino un protocolo mágico. Después de dedicar el domingo a las carreras de motos y a la Fórmula 1, creo que los deportes de motor son también un protocolo mágico, como las ecuaciones de Einstein y el éxito de las películas de los hermanos Farelly. No me emocionan las carreras de motos, no entiendo la Teoría de la Relatividad y no me río con ninguna película de los Farelly. Y, sin embargo, las tres cosas funcionan. Pura magia.