21 junio 2011

TRESCIENTOS MIL

Más o menos unos setecientos mil españoles siguieron el domingo por la noche en La 2 el imprescindible documental “Super size me”, en el que Morgan Spurlock se somete durante un mes a una dieta intensiva y exclusiva de productos de McDonalds para comprobar su tóxico efecto sobre su propia salud. Casi al mismo tiempo, un millón escaso de españoles seguía en Cuatro un especial de “Cuarto milenio” en donde se debatía la posibilidad de que el fin del mundo sobrevenga en 2012, moderando Íker Jiménez una mesa en donde dos incrédulos jugaban al ping-pong con dos iniciados defensores de que el año que viene ocurrirán cambios cósmicocíclicosglobales. Es decir, casi trescientos mil españoles más están menos interesados en escuchar a un doctor explicar cómo las grasas de las mchamburguesas colapsaron el hígado de Spurlock que en escuchar a un licenciado señalar que un alineamiento de muchos planetas y estrellas podría provocar una radiación sobre la Tierra que cambiase el ADN de los humanos y diera lugar a una nueva especie.

Los mayas precolombinos poseían importantes conocimientos astronómicos, organizaban los años en ciclos de larga duración, y algunos intérpretes actuales de esos materiales arqueológicos consideran que el año que viene terminará uno de tales ciclos. Los occidentales del siglo XXI poseen importantes conocimientos médicos y son capaces de realizar predicciones estadísticas con gran nivel de acierto relacionando estilos de alimentación y enfermedades de los consumidores. Los interesados en el primer asunto sobrepasan en trescientos mil a los interesados en el segundo. Ven a Jiménez y creen descubrir fenómenos que ocurren más allá de los sentidos mientras lentamente se van formando placas de ateroma en sus arterias. En 2013 “Cuarto milenio” organizará un nuevo debate en el que creyentes e incrédulos defenderán que tuvieron razón. El colesterol habrá seguido creciendo y para algunos sí habrá llegado el fin del mundo.

2 comentarios:

Excelso dijo...

Como veo que nadie te lo comenta, me veo obligado a comentartelo yo: Ambas emisiones tienen el mismo nivel de rigor científico... y no lo digo por decir. Lo del abuso continuado durante varios días lo copió un programa en españa con cosas tan ocurrentes como estar fumando porros uno tras otro y sólo por eso me pareció algo más lamentable que el "supersize me".

Si hiciesen lo mismo pero comiendo todos los días coles de bruselas o pasta con sólo un poquito de laurel tendrían resultados igual de devastadores.

A mí me da verdadero miedo saber que 700 mil o más de un millón de personas son tan descerebrados como para estar interesados en tragar con semejantes mierdas.

david dijo...

Gran comentario a la una y media de la mañana.

Se trata de comer todo lo que hay en el menú. Si comieras todos los dias de menú, cosa que hago yo, comerias pescado, carne, legumbres, pasta, verduras, fruta.. No te sentirias deprimido, excepto por volver al trabajo. Tu hígado no se convertiría en paté, y la cosita de ahi abajo funcionaría como Dios manda.

Ademas es interseante saber lo que comen los niños en la escuela, ¿no crees?.

En España han prohibido las maquinas expendedoras en los colegios, supongo que eres de los que no está de acuerdo..