24 octubre 2013

ALGO PERSONAL



Me molesta mucho, pero mucho, el tono afectadamente humilde que Íker Jiménez utiliza en los discursos con los que suele terminar los “Cuarto Milenio”, pero, aun así, no es lo que más me molesta de la sección de “El cierre de Íker”. Tampoco lo que más me molesta de ese momento es la sucesión de trampas retóricas mediante las que dice y no dice, insinúa pero se guarda las espaldas, da a entender ideas disparatadas sin que nadie le pueda acusar de estar defendiéndolas abiertamente (“quizá...”, “a lo mejor...”, “¿quién nos dice que esto no es señal de que...”). No soporto la zafiedad del decorado de esos discursos: una mesa abarrotada de libros y papeles desordenados para transmitir una premeditada sensación de que el presentador es un bohemio investigador, devoto de lecturas y estudios, tras la que se encuentran unas estanterías igualmente rellenas de volúmenes, periódicos y rollos de papel. No lo soporto, pero tampoco es lo que más me molesta. Es insufrible oírle decir una banalidad tras otra como si fueran profundas reflexiones, pero esas proclamas que sólo convencen a los quinceañeros de menos luces tampoco son lo peor de “El cierre de Íker”.  Me molesta cada vez que en esas intervenciones tergiversa hechos completamente normales para acercarlos a su negocio paranormal, -¡la cantidad de sandeces que dijo el otro día sobre una figura antropomorfa de la cueva de Tito Bustillo en Asturias y sobre el arte rupestre en general!-; pero tampoco es lo que más me molesta.

Lo que más me indigna, lo que me hace hervir la sangre en cada “cierre de Íker” por encima de todo lo anterior, es que la música que suena de fondo sea el “Shine on you crazy diamond” de Pink Floyd. Alguien debería advertir a David Gilmour y Roger Waters de que sus discos se están usando en el programa más vergonzoso y reaccionario del prime time español. Todo lo citado en el primer párrafo no son más que las trampas de siempre de los charlatanes paranormales de siempre. El uso de Pink Floyd hace que entre ese tipo y yo haya algo personal.

3 comentarios:

Fantástico Mr.Lemú dijo...

De acuerdo en todo, salvo en que es el programa más vergonzoso de la televisión. Es vergonzoso pero si, por un infortunio o una concatenación de desastrosas casualidades, caes en TELE5, a cualquier hora, en cualquier momento, te darás cuenta de que hay algo que te puede producir más repugnancia.
Un abrazo fulgoresliterarios.blogspot.com.es

Amarok dijo...

Pues tiene buen gusto musical; esto debe de ser lo único bueno que se puede decir del programa de Íker Jiménez.

Luis dijo...

¡Dios! A mí me está pasando lo mismo con la canción “Come Together” de Los Beatles del nuevo anuncio de Vomistar, y me he acordado de este artículo. ¿Nadie puede solucionarlo? ¡Que se la expropien!