08 octubre 2013

ASTRONAUTA BELÉN ESTEBAN


Se mete a Belén Esteban en una nave espacial y se la manda al espacio exterior a tomar vientos. Vientos solares, claro. ¿Crueldad? No. Es cierto que Belén es un ser vivo y la ciencia asegura que puede sentir dolor, pero no hay crueldad, qué va a haber crueldad, es estrategia comercial, es saber mover las fichas, es supervivencia, tíos, solo supervivencia. Simplemente se trata de que Telecinco lance a su princesa de las narices en una nave pequeñina que no gaste demasiado combustible hasta que alcance velocidades próximas a la de la luz. Como predice la teoría de la relatividad, mientras aquí pasarán años y años, para ella apenas pasarán unos días y no envejecerá ni nada. Seguro que va encantada, con lo que le gusta presumir. Y más encantados quedaremos nosotros, con lo que nos gusta la tranquilidad.

Telecinco tiene que ponerla en órbita cuanto antes porque en el amor y en la guerra de audiencias todo vale, y las cosas se están poniendo feas. Antena 3 se está viniendo arriba venciendo mes tras mes con su programación blanca y familiar. Telecinco necesita recurrir a alguna de sus jugadas maestras, como las que lleva años haciendo y como la que hizo el viernes en “Sálvame deluxe” con Paquirrín. Que Paquirrín volviera a Telecinco y firmara un tour de entrevistas por lo peor de la telebasura no nos pilló de sorpresa porque lo vimos venir hace un mes dijo que estaba enfadadísimas y anunció demandas y medidas judiciales. Pero en el caso de la princesa mutante deberían currárselo más y no conformarse con alejarla de las cámaras varios meses para luego anunciar su vuelta. Eso ya está muy visto.

Por eso proponemos que en vez de tener a esta señora viviendo en una montaña rusa de subidas y bajadas como hace ahora, Telecinco la suba una sola vez bien alto y la vuelva a bajar dentro de mil millones de años cuando las cucarachas dominen la Tierra y puedan recibir a su princesa del pueblo como se merece.