30 octubre 2013

EN-TRE-TE-NI-MIEN-TO

A ver si queda claro, carajo: el motivo por el que TVE realiza "Entre todos" no es ayudar a los dos protagonistas que cada día ven sus problemas aliviados gracias a las aportaciones de los espectadores. Ésa no es la verdadera causa, aunque la insoportable presentadora no pare de repetirlo constantemente. El pasado viernes una mujer consiguió juntar 15.000 euros para poder abrir una pollería que la sacara de la difícil situación en la que se encontraba; después el padre de un niño discapacitado satisfizo su necesidad de una cama adaptada a las necesidades del hijo y una grúa hidráulica que facilitara sus desplazamientos. Ambos casos ocuparon las dos horas del programa y la suma de ambas peticiones rondaba los 20.000 euros. ¡Producir un programa de estas características cuesta diariamente entre 80.000 y 100.000 euros! Si en verdad la motivación de nuestra televisión pública para emitir "Entre todos" fuera el auxilio de las personas en situaciones vitales durísimas, entonces dejaría la pantalla en blanco durante esas dos horas -u ofrecería una película de fondo de catálogo- y con lo ahorrado podría ayudar a cuatro veces más personas de las que actualmente se benefician del programa.

TVE no gasta 80.000 euros para ver si consigue recaudar 20.000 euros de la audiencia. TVE gasta diariamente 80.000 euros para producir un puñetero espectáculo de en-tre-te-ni-mien-to basado en la exhibición de desgracias que se resuelven mediante la caridad. No sé si existe el termino charity show; si no, habrá que crearlo y ponerlo al lado de talent show, reality show o talk show. TVE gastó el viernes 80.000 euros para en-tre-te-ner a la audiencia viendo las lágrimas, primero de pena y luego de alegría, de la mujer y del padre. Que una televisión pública, dependiente de un gobierno al que se le supone luchando contra la crisis económica, aproveche los casos más extremos de tal crisis para mantener en-tre-te-ni-dos a los espectadores de un show -tal es el verdadero motivo de que exista "Entre todos", quod erat demonstrandum- es una obscena marranada. ¿Queda claro?