10 octubre 2013

SINERGIA

Hay quien teme a los momentos en donde los planetas se alinean. Otra gente se inquieta cuando se acercan los finales de los siglos o el día 12 del mes 12 del año 12. Yo, lo confieso, vivo en un sinvivir desde que me enteré de que la peor cadena de la historia de la Humanidad va a emitir la peor película jamás realizada: Telecinco (¡ay!) programará en los próximos días “Avatar” (¡ay, ay!). Las alarmas de los astrólogos y los pánicos de los milenaristas son absurdos e irracionales, pero yo soy capaz de demostrar científicamente que mi miedo no es injustificado con la sola ayuda de una tiza, una pizarra y la Teoría General de Sistemas de Bertalanffy. Dadme un punto de apoyo sobre el concepto de “sinergia” y prevendré a la Cristiandad de lo que puede ocurrir al multiplicar el truño rancio, vacío y aburridísimo de James Cameron por el estercolero fétido, tramposo y aburridísimo de Paolo Vasile.

En el mejor de los casos, los efectos quedarán limitados al propio ecosistema cameronvasiliano: durante esos días la piel de los concursantes de “Mujeres y Hombres y la Madre que los Parió” puede mostrar un extraño aspecto azulado, el conflicto de “De buena ley” enfrentará a una señora indignada con otra porque pertenece a una civilización alienígena que les ha invadido, se espera que aparezca Terelu Campos llorando porque está gorda abrazada a Jorge Javier Vázquez en algún lugar de la selva de Pandora. Pero en el peor de los escenarios posibles (¡dios, siempre quise meter esta frase en un artículo!), si utilizamos en las ecuaciones los parámetros más extremos, la emisión de “Avatar” en Telecinco puede provocar una singularidad cuántica en el continuo espaciotemporal de la telemierda que ríete tú de los agujeros negros, del bosón de Higgs y del big bang (theory). Todo, desde Discovery Max hasta “Punto pelota”, caería en el campo gravitatorio de un nuevo universo regido por los coaches de “La voz” convertidos en unos feísimos seres azules de nariz rara y un tufazo a facha que tira patrás. Habría llegado el fin.