12 diciembre 2014

ANOREXIA PARA TODOS


En el magacín de La 2 “Para todos La 2”, el psicólogo Rafael Santandreu sigue haciendo de las suyas. Quien un día quiso convencernos de que Hitler era una persona maravillosa que llevaba un niño dentro que quería ser feliz, ahora se las da de médico nutricionista. Se lo cuento y ustedes me disculpen.

¿Se ven gordos o gordas? Nada de visitar a un especialista, buscar el equilibrio entre ingesta y gasto calórico, o andar con cuidado vistos los graves trastornos alimentarios que andan sueltos por ahí: acostúmbrense a comer la mitad, y si no a comer la mitad de la mitad, y ya está. No se vayan, “la parte más mental” viene ahora y es aun mejor: “Hay alimentos malos que deberíamos llamar así y no deberíamos tomar nunca. Por ejemplo, los embutidos son nocivos y si te acostumbras a verlos así ya no querrás comerlos, no te gustarán. Son alimentos asquerosos: un conjunto de grasas, animales muertos, llenos de sal y azúcar, chutes que van directos a tu vena. Los alimentos nutritivos de verdad son los alimentos no procesados, frescos, las frutas, las verduras, los que se comen crudos, los que la madre naturaleza ha puesto ahí para nosotros. (¿Se refiere a la sal, el mercurio, la Amanita phalloides? Joder, con la naturaleza, ¡podía etiquetar lo que "pone ahí" para no liarnos!). Otros alimentos que no deberíamos tomar nunca, que no están hechos para el ser humano adulto son los lácteos. Dan energía, pero es una energía de segunda y tercera categoría (sic). El chocolate y el turrón son asquerosos, ¡qué asco!, ¿cómo podemos comer esa caca de vaca? El chocolate y los dulces son azúcar blanquilla (un alimento que no sirve para nada) a saco para darles sabor megadulce. Nos engañan. No los deberíamos comer jamás. Pero como no es bueno ser en un talibán de nada, es normal saltárselo. De vez en cuando puedes comer del cubo de la basura. De las 7x5=35 comidas semanales puedes comer cinco del cubo de la basura: lácteos, embutidos, chocolate… comidas asquerosas”. Con estas gilichorradas, Telecinco hubiera tenido para un programa de cuatro horas.