19 diciembre 2014

EN TVE SOBRA EL DINERO


El presidente de TVE gana más que el presidente del Gobierno. ¿Parece raro?  Pues no lo es. No hay que criticar ni corregir nada, solo es cuestión de mejorar la política de comunicación con el ciudadano. Ya saben: en cuanto se explique bien esto, tan bien como ya nos explicaron otras cosas igual de extrañas, lo aceptaremos felices y comeremos perdices. Y explicarlo es así de fácil.

El señor presidente de TVE se gana lo que cobra porque su sueldo incluye varios complementos salariares perfectamente justificados:

- Complemento de productividad inversa. Desmontar poco a poco los servicios públicos es fundamental para que todo vaya bien en un país moderno. En este sentido, TVE no es menos importante que la educación o la sanidad, así que a por ella.

- Complemento de trabajo en equipo. Retomar la labor donde la dejó tu antecesor en el cargo manteniendo el timón firme hacia el abismo es una valiosa muestra de trabajo en equipo. No puede quedar en manos de una sola persona la ingente tarea de desprestigiar y dejar sin audiencia TVE para luego poder decir que es innecesaria y privatizarla.

- Complemento donde dije digo. Mentir a periodistas (que llevan la información a los ciudadanos) o a parlamentarios (que representan a los ciudadanos) es una habilidad altamente valorada. El presidente de TVE dijo primero a los periodistas, a la entrada al Congreso, que no podía opinar porque no había visto la entrevista del Canal 24 Horas a Pablo Iglesias. Ya dentro, dijo a los parlamentarios que la entrevista había sido “impecable, dignísima y muy bien hecha”. Mintió al menos una de las dos veces.

- Complemento simpático. Premia el sorprendente control del sistema simpático que permite al alto cargo no ponerse colorado de vergüenza haga lo que haga y diga lo que diga pase lo que pase.

- Complemento Rajoy. Como dijo Mariano durante la última copa de Navidad celebrada en el Palacio de la Moncloa ante varios periodistas de la casa y uno de 13TV: “La clave es no dimitir”. Valora la fidelidad y, sobre todo, permite seguir cobrando al mes siguiente. Porque nos dirán que no hay dinero, pero lo hay; vaya si lo hay.