09 diciembre 2014

SALVADOS POR REVILLA


Perdón, hay una errata en el título. Falta una coma. Debería decir “Salvados, por Revilla” y no “Salvados por Revilla”. Es muy diferente. No quiero decir que Miguel Ángel Revilla vaya a salvar a nadie con su nuevo programa. A lo que me refiero en realidad es a que el estreno de “Este país merece la pena” nos permitió ver la versión que del programa “Salvados” de Jordi Évole realiza Miguel Ángel Revilla. “Salvados” coma “por Revilla”. ¿Se acuerdan de las versiones que hacía Luis Cobos de lo más florido de la música clásica? Pues eso, pero con anchoas.

Revilla tiene un color especial. El “Salvados” de Évole escapa de casi todos los tópicos, ofrece testimonios casi siempre sorprendentes, consigue entrevistar a personas a las que casi nadie consigue entrevistar. El “Salvados” de Revilla incurre en casi todos los tópicos, ofrece testimonios que casi nunca llaman la atención, entrevista a personas que aceptarían ser entrevistadas casi por cualquier medio. El “Salvados” de Évole tiene una realización impecable y unas transiciones excepcionales. El “Salvados” de Revilla pretende imitar el estilo de laSexta y no consigue hacernos olvidar en ningún momento que estamos viendo Telecinco. Évole en su “Salvados” aprovecha su carisma para ofrecer lo mejor de sus entrevistados. Revilla en su “Salvados” aprovecha el carisma de sus entrevistados para ofrecer lo que él cree que es lo mejor de él. Revilla tuvo que ser, con su lunita plateada.

No pierde ocasión Miguel Ángel Revilla de incluir en “Este país merece la pena” imágenes que demuestren lo querido que es por la gente. Sus multitudinarias conferencias, las mujeres con las que se hace fotos, los niños nerviosos por hablar con un señor tan importante, esas dos lágrimas al lado de los estafados por las preferentes.  Si Évole tituló a su espacio “Salvados”, Revilla podría titular al suyo “Salvado”, en singular y referido exclusivamente a él. ¿Se acuerdan de las versiones que hacía Luis Cobos de lo más florido de la música clásica? Pues eso, pero con albarcas.