27 enero 2016

HOLA, DJEHUTY


En la “nota del autor” que abre “En busca de Djehuty”, la fascinante crónica de la excavación de las tumbas de Djehuty y Hery, dos nobles egipcios de la XVIII Dinastía, el egiptólogo español José Manuel Galán escribe que los miembros del “equipo Djehuty” desenterraron a lo largo de cuatro años obras de arte y multitud de piezas que constituyen un apasionante umbral de la sociedad, la cultura y la religiosidad del Antiguo Egipto. ¿Qué pueden anunciar los charlatanes de la egiptología “alternativa” en las “notas de autor” de sus obras? ¿Qué han desenterrado, en qué han contribuido al conocimiento de la sociedad, la cultura y la religiosidad del Antiguo Egipto?

Por el documental “En busca de Djehuty” (La 2) desfilan egiptólogos pacientes, excavadores concienzudos y casi siempre sonrientes, ceramólogas de tacto exquisito y mirada sabia, estudiosos que explican la importancia de la información que ofrecen los conos funerarios (piezas de arcilla que contienen los nombres y títulos del difunto), expertos en escritura demótica que estudian los grafiti que salpican las tumbas, zooarqueólogos a los que envidaría Walt Disney, arquitectos que trabajan para que la tumba de Djehuty pueda ser visitada algún día, sabios capaces de leer los capítulos del “Libro de la salida al día” o “Libro de los muertos” con respeto y cariño, capataces con experiencia y buen ojo, restauradores minuciosos y, en fin, aventureros intelectuales que ante un enorme pasillo lleno de cerámicas, restos humanos y objetos cotidianos reconocen emocionados que tienen por delante diez años de investigación y excavación. ¿Quiénes son esos tipos que desfilan por los documentales que atacan a la egiptología “tradicional” y proponen teorías llenas de extraterrestres con el cráneo alargado, cronologías alucinadas y conclusiones patafísicas? ¿Qué han estudiado, descubierto, analizado, recuperado, conservado o descifrado? ¿Qué saben los “egiptólogos alternativos” de los conos funerarios, de escritura demótica, de zooarqueología no extraterrestre o de emplear diez años en estudiar un pasillo? ¿Qué nos ofrecen, además de su insistencia en tener “la mente abierta”?

Djehuty sólo puede ser encontrado por quienes saben buscarlo.