19 enero 2016

VEO, VEO


Anímense, señoras y señores. Sean ustedes los que este año se hacen pasar por adivinos timadores, o sea, por adivinos, prediciendo qué va a pasar en la tele durante 2016. Pierdan esa tonta vergüenza que una persona honrada siente cuando se aprovecha de la ingenuidad ajena. Hagan profecías al tuntún, a lo loco, a calzón quitado. Auguren, presagien y vaticinen como si no hubiera un mañana. Quiero decir, como si hubiera un mañana pero ustedes lo conocieran porque tienen poderes. Y los demás a callar, que hay que respetar lo que dicen otros, especialmente si los otros son unos embaucadores cuyo negocio depende de que la peña confunda el respeto con tener unas tragaderas así de grandes.

Hasta ahora era un servidor quien a principios de año les entregaba un artículo titulado “Veo, veo” parodiando las habituales sandeces que los adivinos sueltan para revitalizar su negocio cada nuevo año. Estaba repleto de las típicas predicciones chorras, afirmaciones gratuitas y pronósticos infundados sobre lo que el año televisivo iba a dar de sí. Pero esta vez preferimos animarles para que sean ustedes quienes hagan sus propios vaticinios con la misma desfachatez con la que lo hacen los adivinos de verdad, la misma con la que dicen que son adivinos, la misma con la que añaden que lo son de verdad.

Si quieren, usen el horóscopo, el tarot o una bola de cristal para darse pisto, pero no hacen falta. Lo único imprescindible son primos que crean sus profecías. Ustedes solo tienen que tener la precaución de ser un poco imprecisos al hablar y dar datos ambiguos. Algunas cosas ocurrirán y otras no, da igual: ninguno de quienes siguen estas estupideces o las difunden lleva ningún tipo de control sobre aciertos y fallos, ¿verdad, Íker Jiménez?

Así que anímense, ¡es muy divertido! Pueden comenzar adivinando qué tal le van a ir las cosas este año a “Cuéntame cómo pasó”, a “Juego de tronos” o a lo que queda de Mercedes Milá. Empiecen diciendo “Veo, veo” y después ya se les ocurrirá algo.