22 enero 2016

"SÍ, ODIO A GEORGE R.R. MARTIN"

Sus padres podrían haber sido fans de “The good wife”, y entonces ella se llamaría Alicia Díaz. Cuando el maestro le preguntase su nombre el primer día de clase ella contestaría “Alicia”. Sus padres podrían haber sido fans de “Friends”, y entonces ella se llamaría Mónica Díaz. En la adolescencia algún compañero de clase se enamoraría de ella y garabatearía “Mónica” en los pupitres. Sus padres podrían haber sido fans de “Sexo en Nueva York”, y entonces ella se llamaría Samanta Díaz. En la lista de contactos de whatsapp de sus amigos aparecería “Samanta” después de “Rocío” y antes de “Sofía”. Sus padres podrían haber sido fans de “Mujeres desesperadas”, y entonces ella se llamaría Gabriela Díaz. La doctora se asomaría a la abarrotada sala de espera del ortodoncista y diría “Gabriela, ya puedes pasar”. Sus padres podrían haber sido fans de “Los Soprano”, y entonces ella se llamaría Carmela Díaz. El día de su graduación del bachillerato, en el momento de la imposición de bandas y entrega de diplomas, el director del centro la habría llamado solemnemente “Carmela Díaz”.

Pero resultó que sus padres son fans de “Juego de Tronos”. Esos padres tenían que ser fans precisamente de “Juego de Tronos”. Nació la semana pasada en Sevilla y sus padres la han inscrito en el registro civil como Khaleesi Díaz. Cuando el maestro le pregunte su nombre el primer día de clase ella contestará “Khaleesi”. En la adolescencia algún compañero de clase se enamorará de ella y garabateará “Khaleesi” en los pupitres. En la lista de contactos de whatsapp de sus amigos aparecerá “Khaleesi” después de “Julia” y antes de “Laura”. La doctora se asomará a la abarrotada sala de espera del ortodoncista y dirá “Khaleesi, ya puedes pasar”. El día de su graduación del bachillerato, en el momento de la imposición de bandas y entrega de diplomas, el director del centro la llamará solemnemente “Khaleesi Díaz”. Las frases que más veces va a decir en toda su vida son “con ‘h’ después de la ‘k’” y “con dos ‘e’s”. Ah, y “sí, odio a George R.R. Martin, claro.