05 enero 2016

¡QUÉ HIJOS DE PUTA!


Paz Padilla vomitó sangre en el plató de “Sálvame” el Día de los inocentes. Para que no pareciera que hablo de una vieja noticia ocurrida hace ya una semana podría disfrazar este artículo de carta a los Reyes Magos, podría presentarlo como un propósito para el nuevo año 2016 o podría hablar de la impresión que acaban de llevarse los extraterrestres que ven “Sálvame” en el gran aparcamiento de OVNIS que hay a una semana luz de la Tierra, donde ahora mismo llega esa señal de Telecinco. Pero no lo haré. No quiero distraer de lo verdaderamente importante: la mala baba de la inocentada de Paz Padilla vomitando sangre en el plató de “Sálvame”.

Para empezar, está muy feo jugar con la ilusión y el trabajo de tus compañeros de pocilga. Todos se llevaron un buen susto en directo, pero Rosa Benito, Lydia Lozano y Terelu Campos fueron quienes peor lo pasaron al ver que el incontrolable ataque de tos de Padilla terminaba en un vómito de sangre. Benito había dado meses atrás un espectáculo bochornoso al abandonar el espectáculo bochornoso en el que trabajaba en Telecinco, pero al ver que nadie más le pagaba por dar espectáculos bochornosos dio el espectáculo bochornoso de volver a trabajar en el mismo espectáculo bochornoso. ¿Qué sería de ella ahora? Lozano queda paralizada al creer que el programa colapsaría y tendría que volver a trabajar de yleniacarrisinóloga, un antiguo oficio ya abandonado por ser poco rentable. Terelu, vestida de butifarra, pasó tanto miedo al paro que, descubierto el engaño, sufrió un ataque de sinceridad: “¡Estáis mal de la cabeza!, ¡estáis locos!, ¡una inocentada!, ¡qué hijos de puta!”.

Pero peor que jugar con la ilusión de tu piara es hacerlo con la de quienes anhelamos el final de “Sálvame”. Entre el público, detrás de Padilla broncorrágica y de Lozano boquiabierta, una señora feliz muerta de risa se delataba como uno de los nuestros. Fue una crueldad hacerle volver a casa derrotada después de haber tocado el cielo viviendo en directo el principio del fin de “Sálvame”.