31 enero 2016

OBITUARIO: CANAL+, 1990-2016


La primera vez que Ross y Rachel se tomaron un descanso, se lo tomaron en Canal+. Y Niles Crane se enamoró perdidamente de la dulcísima Daphne en Canal+. La prometida de George Constanza murió por chupar demasiado el pegamento de los sobres en Canal+. Hilario Pino nos saludaba en cada cena diciendo “buenas noches, noches” y dando paso al programa de los guiñoles en Canal+. La mejor serie de ficción producida en nuestro país, “Crematorio”, la vimos en Canal+. La segunda mejor serie de ficción producida en nuestro país, “¿Qué fue de Jorge Sanz?”, la vimos en Canal+. “Ilustres ignorantes” comenzó a forjar su leyenda en Canal+. Durante muchos años sólo hubo dos motivos para trasnochar televisivamente en nuestro país: ver en directo la entrega de los Oscars en Canal+ y ver las películas porno de la noche de los viernes en Canal+ con los ojos achinados e intentando reconocer alguna forma. Los primeros juegos del lenguaje que Michael Robinson practicó tras abandonar los juegos del balón los disfrutamos en “El día después” de Canal+. Julio Maldonado se convirtió en Maldini en Canal+. Fernando Chuarf, el único presentador cuyo apellido nunca llegamos a aprendernos, condujo junto a Máximo Pradera “Lo + plus” en Canal+. La primera cadena que usó la práctica de la multidifusión y se cargó el concepto antiguo de programación fue Canal+. Los famosos no terminaban de morir del todo gracias al increíble formato de “Epílogo” en Canal+. Cada noche a las diez una película reciente en Canal+. Los mejores documentales de la BBC en Canal+.

Mañana celebraremos el nacimiento de #0, pero hoy toca entonar un respetuoso y entrañable responso por una cadena histórica que nos deja para siempre. Comenzó su vida el 8 de junio de 1990 y la termina hoy. Aunque permanecen algunas filiales -temáticas de cine, deporte y cosas así-, Canal+, el Canal+ que recordaremos y que ya no existía desde hace varios años, muere oficialmente hoy devorado por el propio universo televisivo que ayudó a crear. Somos románticos y en la parrilla le vamos a echar de menos.