21 enero 2016

LEYES Y SALCHICHAS


Lo dijo Leo McGarry en “El ala oeste de la Casa Blanca”: “La gente no quiere saber cómo se hacen dos cosas: las leyes y las salchichas”. Pero, claro, Leo decía eso en la primera temporada de la serie, todavía en 1999. Si se permitiera a Aaron Sorkin volver a escribir esos guiones adaptándolos a la actualidad la frase se convertiría en “la gente no quiere saber cómo se hacen tres cosas: las leyes, las salchichas y los realities televisivos”. Y si Sorkin fuera de Albacete la cita se volvería aún más específica: “a lo mejor hay gente a la que no le interesa saber cómo se hacen las leyes y las salchichas, pero lo que nadie en todo el mundo quiere saber cómo se hace es ‘Casados a primera vista’”.

Y es que, aunque por muy diferentes motivos, los que no se pierden el reality de Atresmedia y los que no lo verían ni para salvar la vida están de acuerdo en una única cosa: no quieren saber cómo se rodaron las confesiones de cama de Mónica y Pedro, a qué distancia estaban los cámaras, dónde se colocaron las pértigas y los micrófonos. Nadie quiere saber de dónde ha salido Andrea ni qué tiene que decir el Colegio Oficial de Psicólogos ante la proclama de la condición de psicólogos que se hace de los expertos que asesoran la marcha del concurso como prueba de su cualificación para ese trabajo. Unos porque no verían el programa ni aunque la alternativa fuera una entrevista de Bertín a Pedro Ruiz, y otros porque lo verían incluso aunque la alternativa fuera “El apartamento” de Billy Wilder; el caso es que nadie va a hacer incómodas preguntas acerca, por ejemplo, de las condiciones del contrato que los participantes firman con la productora.

Y ellos lo saben. Un producto nauseabundo como “Casados a primera vista” ha de tener una trastienda todavía más fétida. Pero no nos interesa, como no nos interesa cómo se convierten los viscosos residuos cárnicos en perfectas y homogéneas salchichas o cómo se modificó el artículo 135 de nuestra Constitución. Por eso seguimos comiendo comida generalista, votando a partidos generalistas y viendo televisión generalista.