05 mayo 2010

FIESTA EN EL NÚCLEO

Una mesa parece un objeto sólido, pero un físico nuclear diría que tanto la estabilidad como la consistencia de la mesa emergen del descomunal vacío en el que un enjambre de electrones gira en torno a diminutos núcleos. Como la mesa, la programación televisiva también parece sólida, pero un telespectador nuclear diría que tanto la estabilidad como la consistencia de la programación televisiva emergen del descomunal vacío en el que un enjambre de clubes del chiste, uaus, sálvame diarios y gavilanes giran en torno a diminutos núcleos. Y ni siquiera esos diminutos núcleos atómicos son sólidos, sino que dentro de ellos se mueven todo tipo de partículas chocando unas con otras y siendo creadas y destruidas. Como en la tele.

Dentro de los núcleos de las series, los documentales, los concursos o los informativos, se mueven todo tipo de partículas chocando unas con otras y siendo creadas y destruidas por la audiencia. Estar dentro de un núcleo atómico es como estar en las fiestas patronales de tu pueblo en la noche de los fuegos artificiales, y estar en un núcleo televisivo es algo parecido pero con mando a distancia. El núcleo de la programación de madrugada es un jaleo de choques, creaciones y destrucciones, pero les recomiendo dejarse llevar por los fuegos artificiales que propone La 2: cine del Oeste en plena madrugada. El lunes, “Horizontes del Oeste”, nada menos que con Robert Ryan y Rock Hudson. El martes “Los violentos de Kelly, una peli del Oeste disfrazada de película de guerra. Una fiesta, aunque en horario antiproletario.

Ojalá La 2 programara cine del Oeste en horario de máxima audiencia, aunque sólo fuera los lunes. La Sexta reserva la noche de los lunes para las películas de James Bond, así que, si La 2 quisiera, “Horizontes del Oeste” chocaría con “Licencia para matar”, los vaqueros chocarían con James Bond, los saloones chocarían con los casinos, el güisqui con los Martini con vodka, los chalecos con las pajaritas, las diligencias con los Aston Martin, los rancheros ambiciosos con los supervillanos, el Colt con la Baretta y la oficina del sheriff con el despacho de “M”. Un duelo entre Wyatt Earp y 007 en el O.K. Corral de la isla del Dr. No. Vaya fiesta en el núcleo.

1 comentario:

Erosè dijo...

No sé por qué me gusta mucho este artículo y, sobre todo, el título.


¡Saludos!