20 mayo 2010

UN DÍA 20 VIENDO LA TELEVISIÓN

Les invitamos a participar en nuestra campaña “Un día 20 viendo la televisión”. Es nuestra respuesta a la campaña “Un día 10 sin ver la televisión” que convocó hace 10 días la Asociación de Telespectadores y Radioyentes (ATR). Ellos quieren una tele mejor, y nosotros también. Ellos quieren apagar la tele, y nosotros encenderla. Ellos quieren menos telebasura, y nosotros también. Ellos quieren hacerse notar no saliendo en los índices de audiencia, y nosotros saliendo. Ellos dicen plantear una campaña crítica, constructiva y original, y nosotros también. Ellos creen que pueden hacerse oír si apagan la tele quitándose de en medio, y nosotros si encendemos la tele y asomamos la nariz.

En la ATR dicen que cada vez tenemos una visión más televisiva del mundo y tienen razón. Para muestra un botón: estos días se celebró en Sevilla el I Encuentro Euro Iberoamericano de Televisiones Educativas y Culturales, y siguen pensando que hay televisión educativa y televisión que no lo es, cuando en realidad la televisión siempre educa. La diferencia está en la educación que ofrece, está entre los programas que educan y forman buenos ciudadanos y los que educan y forman malos ciudadanos. En lo que se equivocan en la ATR es en ese empecinamiento en que la tele es mala y hay que apagarla.

Doce años llevan ya empeñados en apagar la tele. Que una persona no vea mala tele no garantiza que en su lugar haga algo mejor. Pero que una persona vea buena en lugar de mala tele (en forma de serie, informativo, película o reportaje) sí es un buen cambio. Y sobre todo permite que las cadenas sepan, al mirar los índices de audiencia, cómo es la tele que queremos unos cuantos que no deseamos ser salvados por “Sálvame” ni dar vueltas en “La noria”. Así que, ya sabe: consulte la programación de hoy, elija lo mejor y encienda la tele. Hoy es un día como cualquier otro en el que nos merecemos pasar un día 20 viendo la televisión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eso es como todo, Antonio, especialmente en comunicación social, hay que saber quién está detrás de cada opinión para tener claro de dónde viene su discurso y de qué pie cojean. Por supuesto que en el congreso se diría que la televisión es perjudicial para el desarrollo psicológico y moral de los niños,blablabla, la falta de valores en la sociedad actual trasmitido desde los medios, blablabla, la manipulación constante a la que nos someten los medios, blablabla, todos cliches construidos a base de trabajos ya sesgados desde el principio. En fin, que es necesario posicionarse desde un principio claramente en los postulados que uno defiende para que el resto de investigadores les concedamos más crédito; vamos, lo que se debería hacer en los trabajos sociológicos serios, ni más ni memos.