13 octubre 2010

EICHMANN EN LAS ESCUELAS

“La noche temática” (sábados, La 2) cumple quince años. Felicidades. Para celebrarlo, La 2 programa en el mes de octubre cuatro documentales representativos de la esencia del programa durante estos años. El primero, titulado “La persecución de los nazis” y emitido el pasado sábado, se ocupó de Simon Wiesenthal, el famoso “cazador de nazis”, y de Beate y Serge Klarsfeld, un matrimonio de abogados judíos que dedicaron su vida a llevar ante la justicia a responsables del nazismo. En el documental vimos a Eichmann, a Mengele, a los jerarcas nazis procesados en Nuremberg, y las siempre demoledoras imágenes de los campos de exterminio nazis. Pero el documental de “La noche temática” era recomendado para mayores de 18 años. ¿Por qué?

Es cierto que el relato de las atrocidades nazis es de una dureza extrema y casi insoportable, pero contra el pesimismo de la inteligencia que hizo posible los campos de exterminio siempre es posible oponer el optimismo de la voluntad de no volver a repetir los mismos errores. Si Eichmann, Mengele, Goering y Mauthausen nos empujan al pesimismo, la convicción de que documentales como “La persecución de los nazis” pueden servir para que nuestros hijos entiendan y aprendan la lección es necesariamente optimista. Quiero creer que Woody Allen era optimista cuando en la película “Annie Hall” intentaba arrastrar a Diane Keaton a ver “La pena y la piedad”, un documental de cuatro horas sobre los nazis. Creo que soy optimista cuando digo que el documental “La persecución de los nazis” debería verse en las escuelas.

Hanna Arendt cita en su imprescindible (y optimista) ensayo “Eichmann en Jerusalén” unas palabras del nazi Adolf Eichmann, uno de los mayores criminales de la historia, que sobrecogen por su absoluta idiotez moral: “Quienes ostentaban el poder en Alemania abusaron de mi obediencia”. En los institutos debería leerse el libro de Arendt sobre Eichmann y el porqué del nazismo junto con los poemas de Neruda y las novelas de Vargas Llosa, y debería verse “La persecución de los nazis” junto con “Blade runner” y “Cantando bajo la lluvia”. Como Woody Allen, soy optimista y creo que intentar que nuestros jóvenes vean “La pena y la piedad” es trabajar por un futuro sin otro Eichmann.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

B-r-a-v-o

Anónimo dijo...

Chapéu.

Sergio dijo...

Extraordinario post, felicidades.