03 octubre 2010

SOBREALIMENTACIÓN

En cada casa tenemos un montón de televisores. En cada televisor tenemos un montón de cadenas. En cada cadena tenemos un montón de programas. En cada programa disponemos de un montón de información de todo tipo. Vivimos sumergidos en la mayor sopa de datos de la historia de la humanidad. Estamos mejor informados que nunca. Lo sabemos todo sobre la Operación Malaya, los Presupuestos Generales del Estado, el positivo de Contador, las primarias en Madrid, Belén Esteban, la caída de Dani Pedrosa, la Huelga General, la revuelta en Ecuador, la penúltima ocurrencia de Mourinho, la actriz esa que no te suena de nada pero que sale ahora diciendo que Espartaco Santoni la violó mientras estaba dormida, mira tú qué despierta.

Los géneros televisivos se mezclan y los diferentes formatos se fecundan entre sí. El ritmo narrativo se acelera y el montaje trepidante busca una velocidad creciente para atrapar al espectador y no perder audiencia. Da igual, no queremos perder detalle de nada y haciendo zapping hacemos picadillo la realidad ya troceada que nos ofrece el menú televisivo. Isabel Pantoja da positivo. Belén Esteban critica los Presupuestos Generales del Estado. Mourinho hace Huelga General, Espartaco Santoni se duerme en Ecuador. Dani Pedrosa viola las primarias de Madrid.

Cada 15 días se anuncia que Internet mató la estrella de la televisión, pero acaba de terminar el mes de septiembre con mayor consumo televisivo de la historia. Doscientos veinticinco minutos al día nos reportan tal sobrealimentación de datos que podemos encarar el mes de octubre sabiendo que los presupuestos de la Operación Esteban son positivos mientras están dormidos con la penúltima ocurrencia de Dani Santoni haciendo Huelga Malaya en las primarias generales de Ecuador donde el violador Belén Contador es una actriz que no te suena de nada en la caída de Espartaco, General del Estado. Yo no soy tonto.

2 comentarios:

Cantón dijo...

Ay ay que me voy a poner pejigosa hoy... No estamos mejor informados que nunca, sólo tenemos a nuestra disposición mayor cantidad de información.

El ruido blanco de la tele apagada aligera el aire de una habitación en la que se genera (sí) un periodista más.

abraxas dijo...

Muy bueno. Estoy totalmente de acuerdo con ese concepto de "traba-mentes" que tienes de la televisión. Si algo sobra es la información fragmentada que nos ofrece la caja astuta, que no tonta, ya que los tontos son aquellos que se conforman con eso...