01 abril 2013

PARADOJAS Y MAGISTERIOS


El pasado sábado a la hora de la cena -en España cenamos muy tarde- dos programas compitieron por el mismo segmento de espectadores. En primer lugar, en La 1 “Informe Semanal” emitía una edición especial celebrando su cuadragésimo aniversario; dos reportajes repasaban la historia del programa y los principales hitos informativos que el mundo ha vivido a lo largo de estos cuarenta años. En segundo lugar, laSexta ofrecía un interesante debate en “La Sexta Noche” acerca de las actividades de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, con la participación de Ada Coláu y una banda de contertulios que discutía la conveniencia del escrache y otros modos de protesta de este grupo. “Informe Semanal” existe en mi vida desde que tengo uso de razón televisiva y, al margen de fluctuaciones momentáneas debidas a las diversas direcciones políticas del Ente Público en las que no viene al caso ahora entretenerse, ha sido siempre un referente de excelente periodismo y de magnífico análisis de la actualidad. Poco a poco, como un lento goteo que puede pasar desapercibido, “Informe Semanal” me ha enseñado a amar los buenos informativos televisivos y a buscar en la pantalla las claves que aclaren los grandes temas que están ocurriendo en cada momento. Por eso, por cómo me ha formado “Informe Semanal” como espectador y todo lo que he aprendido como ciudadano gracias a él, no tuve ninguna duda sobre qué ver el pasado sábado a la hora de la cena -en España cenamos muy tarde-: “La Sexta Noche” con su interesantísimo debate sobre la aterradora situación en la que se encuentran doscientas mil familias en nuestro país y la legitimidad de llegar a protestas tan llamativas como el escrache.

Puede parecer una contradicción, pero sólo fue una paradoja. Mi homenaje al magnífico periodismo que durante cuarenta años ha practicado “Informe Semanal” fue ver “La Sexta Noche”. Tome esa elección gracias al ejemplar magisterio de Erquicia, Colom, Magro y Gómez Montano. Seguro que ellos también estaban viendo en ese mismo momento a Ada Coláu.