28 enero 2010

¿ME LO VIVES O ME LO CUENTAS?

Uno puede ver la tele a lo tonto haciendo zapping compulsivamente sin terminar de ver nada en concreto. Pero también puede ver la tele a lo tonto aguantando un programa enterito sin hacer zapping por miedo a perderse lo que está claro que no ocurrirá para poder contarlo aquí. La reportera de Cuatro, Samanta Villar, había despedido su último reportaje así: “Como no es lo mismo contarlo que vivirlo, voy a hacer porno durante 21 días”. Antes de la emisión del lunes por la noche, su cadena colgó varios vídeos promocionales (que clasificó para mayores de 18 años). En uno titulado “¡Pudores fuera!” le preguntan sobre su primera escena porno.

- Tú mañana haces la escena en la cocina, ¿te atreves o no?
- Sí, sí.

Resultado: hasta la una de la mañana viendo la tele a lo tonto. Tan útil como si hubiera estado de guardia en una garita en medio de la Meseta por si nos invaden. La reportera se pasó 21 días de visita en el mundo del porno, y el último día hizo un intento de amago de sucedáneo de tentativa de réplica de imitación de disfraz de directora de una escena porno que ni mostró ni contó cómo comercializará. Sabíamos que no veríamos las imágenes, pero al menos sus palabras podrían haber estado a la altura. Ni siquiera se preguntó por qué la nueva ley no permite emitir porno en abierto: ¿pagar hace que sea menos malo porque actúa como aquellas bulas papales que podían comprarse para comer carne en Cuaresma sin pecar? ¿Pagar redime?

Durante 21 días Villar no estuvo liando porros, sino fumándolos; no acompañó a un vendedor de la ONCE, sino que vivió a ciegas; no trabajó en Servicios Sociales, sino que vivió en una chabola; no repartió ropa en Cáritas, sino que fue una vagabunda. Y así hasta el lunes, que estropeó una buena idea y demostró que “No es lo mismo contarlo que vivirlo” es una frase bonita, pero ganar audiencia es más importante.

4 comentarios:

david dijo...

Ella en realidad tenía razón.. es que no es lo mismo contarlo que vivirlo, por eso se abstuvo de protagonizar una escena. Ay..pillos..

Pan dijo...

El engaño es que en el resto de programas era explícito: 21 días fumando, 21 días viviendo en la calle, etc.

En este, en cambio, en vez de decir 21 días como actriz porno, dijo 21 días haciendo porno. Todos pensamos que hacer porno es sólo salir como actor o actriz, pero como ella dijo, porno se puede hacer como directora, productora, etc.

Los directores de cine o los guionistas también dicen que hacen cine. La diferencia es que VOSOTROS sois todos unos pervertidos chechuales

Elenía dijo...

Es que en una sociedad en la que existe el término "partes íntimas" y hay semejante consideración con ellas no se pueden mostrar sin pagar por ello. Yo no me hubiese creído que Samanta Villar iba a hacer porno, ni siquiera tras la cámara.

Por cierto, lo del porno en abierto no sé... en TeleAsturias (o algo así) ponen porno como de 11 de la noche a 7 de la mañana. Yo lo vi y juro que no pagué por ello.

Diógenes (a.k.a.) PUNKSNOTDEAD dijo...

Lo que estaba claro es que esta tía no se iba a poner a cabalgar ahí delante de todos. De hecho, habían cambiado el título del programa: de 21 días haciendo porno, pasó a llamarse 21 días en la industria del porno. Pero bueno, yo tampoco perdería el tiempo viendo cómo se follan a una tía tan imbécil. Lástima que el Torbe no se la haya trasquilao disfrazada de gocha Peggy. Fuera de cámara, eso sí.