25 junio 2009

EL GUIÓN DE LOS MÁRMOLES

Puede que haya llegado el momento de descubrir, como hacía Sócrates con los sofistas, que hablamos de justicia pero no sabemos de qué hablamos. No hay un solo telediario que esté libre de sofistas utilizando la palabra “justicia”: desde ese señor valenciano que viste trajes carísimos por la cara, al representante de un futbolista multimillonario o al subnormal que defiende la legitimidad de la violencia terrorista en el País Vasco. La palabra “justicia” también suena en las declaraciones resucitadas de Vicente Ferrer (el cuerpo no puede resucitar, pero la palabra sí), en las imágenes de niños comidos por las moscas, y en el hecho de que los Museos Vaticanos devuelvan a Atenas un trocito del friso del Partenón. ¿Y la tele?

Puede que haya llegado el momento de descubrir, como hace el productor Dick Wolf (creador de la serie “Ley y orden”) con los sofistas televisivos tipo Risto Mejide, que hablamos de televisión pero no sabemos de qué hablamos. Sócrates, que sólo sabía que no sabía nada, habló mucho sobre la justicia. Dick Wolf, que sólo sabe que sabe mucho acerca del universo televisivo, habla poco pero muy claro. La base de cualquier serie es la escritura. El reparto es muy importante, pero si no hay una historia bien escrita la cosa no funciona. ¿Qué tienen que decir a esto los sofistas, además de bla, bla, bla? Lo mejor de la maravillosa serie “Urgencias” no era George Clooney, sino los guiones. James Gandolfini es, como diría Butragueño, un actor superior, pero la verdadera fuerza de “Los Soprano” es su guión. Dick Wolf afirma que su trabajo consiste en decirle al guionista: “esto no es suficientemente bueno”. Puede parecer que es el mismo trabajo que hace Risto Mejide, pero eso es como decir que Iker Jiménez y Eduard Punset hacen el mismo tipo de programa.

Es el guión, tíos. Los guiones hacen a Clooney y Gandolfini. Hay que gastarse la pasta en buenos guionistas, no en pijadas. Y, por cierto, el guión de los mármoles del Partenón es de Atenas. Y también los mármoles. Devolvedlo todo, ladrones.

1 comentario:

Elenía dijo...

Qué grande Dick Wolf. Está metido en todo lo bueno que hay hoy en día en televisión junto a Jerry Bruckheimer.

Yo propongo una purga de Sofistas televisivos y "gente" de esa del Vaticano. Si ellos tienen derecho a propagar el VIH por África con sus declaraciones y a robar obras de arte ¿por qué no tengo yo derecho a quemarlos? Estoy segura de que el fuego es mucho más purificador que una confesión y fijo que tienen muchos pecados de los que limpiar su hipócrita alma.