08 junio 2009

LA TELE SE ABSTIENE

Vale, en estas elecciones los ciudadanos no habremos ido mucho a votar, pero la tele menos. Dicen que los ciudadanos no nos entusiasmamos con el proyecto europeo. Pues será que no queremos desentonar con la tele, que nos ofreció la noche electoral más sosa de la historia. Si se encargara a un especialista en pifias que realizara el seguimiento televisivo del recuento de votos hubiera hecho justo lo que vimos ayer: un aburrimiento.

Estamos acostumbrados a que cuando se cierran los colegios electorales las cadenas compiten ofreciendo sus propios resultados según encuestas realizadas a pie de urna por diferentes empresas. Esta vez ninguna cadena hizo encuestas. Sólo La 1 y Cuatro interrumpieron la programación a las ocho… ¡para dar los porcentajes de participación de dos horas antes! Media hora de bla, bla que aburría al más entusiasta. Después, los telediarios siguieron con el mismo tostón, Ya había comenzado el conteo de votos, pero nos lo perdimos porque no se podían dar datos hasta que Italia y Polonia cerrara sus urnas a las diez de la noche. Pero qué aburrimiento.

A las diez la vicepresidenta por fin comparece para dar los primeros datos. Sólo La 1 y Antena 3 realizan una conexión en directo. ¿Y Telecinco? No puede, es que los de “Escenas de matrimonio” están discutiendo sobre las respectivas suegras y algo así no se puede interrumpir sólo porque haya elecciones europeas. ¿Y Cuatro? Es que los de “Callejeros viajeros” están en un sitio muy chulo de Ciudad del Cabo. ¿Y la Sexta? Es que Jordi Évole se está partiendo el culo de risa en “Salvados” ofreciendo a Berlusconi carne fresca para su harén. En La 1 y Antena 3, María Teresa Fernández de la Vega alarga enormemente su comparecencia (¿o me lo pareció a mí?) y cuando por fin da los datos, ya está todo el pescado vendido y no pasa nada más. Antena 3 recupera su programación habitual y La 1 se empeña en prolongar la noche electoral más aburrida de la historia. Si la Liga fuera así, el fútbol sería un deporte minoritario.