07 julio 2012

MINICANTIS


Sabía que había algo espantoso en el verano pero no recordaba el qué. Es una sensación extraña: los días se alargan, la gente sonríe más al saludarse, pasas más tiempo al aire libre, tomas cañitas en las terrazas. Se acercan las vacaciones, los viajes, esos atardeceres con el dios sol hundiéndose en el horizonte mientras nos mira a los ojos. De acuerdo, uno se siente mejor, pero al mismo tiempo le invade una extraña inquietud. De una forma atávica, visceral, telúrica, uno sabe que hay una contrapartida, que allá donde hay placer hay dolor, que hay algo que no estamos teniendo en cuenta mientras nos recorre la espina dorsal el presentimiento de que una terrible desgracia está a punto de sacudir los cimientos del verano.

Antena 3 estrenó el pasado jueves “Dando la nota”. Claro, era eso lo que hacía zumbar mi pecho y activaba mi sentido arácnido durante las últimas semanas. ¿Cómo describirlo? ¿Recuerdan aquel caballo del apocalipsis que se llamó “Furor” hace unos diez años? Pues abran el ataúd del caballo tras diez años de descomposición y pónganlo a galopar por el prime time de Antena 3. ¿Recuerdan a aquel presentador que se llamaba Alonso (¿o Alfonso?) Caparrós? ¿Se preguntaban qué había sido de él? Pues se lo comió Jaime Cantizano y ahora vive unido a él como las algas y los hongos se unen en los líquenes. ¿Se acuerdan de los minipuntos, recuerdan la frase “¡un minipunto para el equipo de los chicos!”? Pues los minipuntos, como Berlusconi, van a acabar siendo objeto de nuestra añoranza. Ahora se llaman “miniCantis” y la proclamación de los ganadores en cada prueba se ha convertido en “¡un miniCanti para el equipo de los Bemoles!”.

En el excelente cierre de la excelente temporada del excelente “La nube”, Jordi Costa nos hablaba del retrofuturismo. Y simultáneamente Antena 3 avanzaba a toda velocidad hacia el pasado con el estreno de “Dando la nota”. Sabía que había algo espantoso en el verano, pero ¿cómo imaginar que se llamaría “miniCantis”?