04 julio 2012

CINCO MINUTOS DE OPROBIO

Desde aquí quisiera expresar mi más profunda indignación ante el desprecio con el que Cuatro trató a la selección española al dedicar casi cinco minutos de su programación del lunes a hablar de algo que no tenía que ver con la Roja. Ocurrió alrededor de las 20:30, cuando la cadena de Mediaset interrumpió las imágenes del paso del autobús de la selección por el comienzo de la calle Princesa para informar sobre el estado de los incendios declarados en la Comunidad Valenciana. Demostrando una enorme insensibilidad a lo que la audiencia demandaba, Cuatro privó a toda España de contemplar a las decenas de millones de aficionados que se agolpaban justo en la intersección de la Plaza de España con Gran Vía y la forma en como los jugadores del mejor equipo de la historia saludaban en esa esquina en particular.

Intolerable. Y eso que Cuatro había comenzado bien la jornada. Desde la mañana había puesto a lo mejor de su plantilla de informativos a trabajar en puro periodismo de raza, a tomar el pulso más directo del acontecimiento que España llevaba siglos esperando: entrevistas a gente que veranea en el mismo pueblo que Jordi Alba, miles de repeticiones de los hijos de los futbolistas tirando confetti al aire, micrófonos abiertos para que un grupo de veinticincoañeras, -twenteenagers are the new teenagers-, gritasen que su favorito era Arbeloa. Y en cuanto la Roja llegó a España se empotraron entre los muchachos de Del Bosque como un corresponsal de guerra de la CNN en un grupo de marines que entra en Afganistán. Más de ocho horas de programación ininterrumpida cuando de pronto, zas, humillaron las ilusiones de los espectadores dedicando casi cinco minutos de su informativo vespertino a los incendios en Valencia.

Suerte que TVE, Antena 3, Telecinco y laSexta estaban cubriendo el mismo acontecimiento en ese momento y pudimos no perdernos el instante. Pero eso no quita para que Cuatro nos haya obligado a tomarnos el trabajo de zapear. A nosotros, que somos tricampeones...