27 julio 2012

ANTIBOICOT, O COMO SE DIGA


He aquí un problema. Existe la palabra “boicot”, pero no existe, que yo sepa, una palabra que signifique lo contrario. Es un fastidio, porque quiero proponerles que hagamos lo contrario a un boicot, pero no sé cómo decirlo. En el s. XIX vivió el capitán Charles Cunningham Boycott, quien dio lugar a la palabra “boicot” porque sufrió esa medida de presión para que cediera en una negociación. Pero no tengo noticia de ningún capitán que disfrutara de una medida de apoyo opuesta al boicot para que venciera en ninguna negociación. Así que el antónimo de “boicot” no existe. Y llamarlo “desboicot” queda horrible.

Lo que quiero es hacer lo contrario a lo que propone la asociación norteamericana “One Million Moms”, defensora de "los valores e intereses de las madres y de las familias”. Ella quiere boicotear la serie de la NBC “The New Normal”, aún sin estrenar, porque “somete a las familias a la decadencia de la moral, los valores y la santidad del matrimonio en un intento de redefinir el matrimonio. Estas cosas son dañinas para nuestra sociedad y esta serie provoca daño a nuestra cultura”. Tanta alarma se debe a que en la serie una pareja gay recurre a un vientre de alquiler para formar una familia.

La cosa no pasaría de ahí si no fuera por la respuesta de su productor Ryan Murphy (“American Horror Story”, “Glee”): “Si vieran la serie, les gustaría”. Ostras, esto lo cambia todo. Si realmente la serie consiguiera eso, deberíamos lograr que todo el mundo la viese porque, sin duda, haría que viviésemos en un mundo más tolerante, más abierto y mejor. Así que vamos allá: en defensa de los valores e intereses de las madres, las familias y la especie humana, antiboicoteemos (o como se diga) “The New Normal”, ya que brinda a las familias la mejora de la moral, los valores y la humanidad del matrimonio en un intento de democratizarlo. Estas cosas son beneficiosas para nuestra sociedad y esta serie provoca mejoras a nuestra cultura.