31 julio 2012

TELANGIECTASIA TELEVISIVA


Anoten en su agenda: pasado mañana, jueves, dos de agosto, hay que hacer un hueco para ver Antena 3 poco antes de las ocho de la tarde. Va a ser lo nunca visto. ¿Lo nunca visto porque a la hora de los concursos de toda la vida Antena 3 no va a emitir un concurso como toda la vida? No, porque se trata de un concurso. ¿Lo nunca visto porque no emitirán el concurso diario “Atrapa un millón” o no lo presentará Carlos Sobera o no levantará una ceja como hace siempre o no sufrirá uno de sus famosos ataques de risa? No, porque se trata de “Atrapa un millón”, lo presentará Carlos Sobera, levantará su ceja tantas veces y sufrirá tantos ataques de risa como le toquen ese día. Entonces, ¿por qué va a ser lo nunca visto? Porque veremos el primer concurso televisivo de la historia que no será de preguntas y respuestas ni de rocambolescas pruebas de habilidad ni de telerrealidad prefabricada ni de jóvenes recauchutados que buscan pareja. Será el primer concurso televisivo de la historia de concienciación social sobre política científica e I+D. Lo dicho: lo nunca visto.

Tras anunciarlo en alguna entrevista y tras ser invitada al “Asuntos propios” (tarde de Radio Nacional) del recientemente depurado Toni Garrido que facilitó las cosas, la investigadora Luisa Botella pudo concursar y ganar (el programa ya está grabado) 15.000 euros para financiar su proyecto de investigación. Pasado mañana podremos verlo. La participación de una científica (que tiene mejores cosas que hacer) en un show televisivo en que contestó varias preguntas de cultura general permitirá a nuestro poderoso y puntero Consejo Superior de Investigaciones Científicas contratar a un técnico y un ayudante de laboratorio del que carecen desde 2010 para buscar cura para una enfermedad llamada Telangiectasia Hemorrágica Hereditaria (HHT) que afecta a una de cada 5.000 personas. Los afectados de HHT deberían tomar nota de cómo están las cosas. Los 4.999 de cada 5.000 que tuvimos más suerte en la lotería genética, también.

30 julio 2012

FONENDO VOY, FONENDO VENGO


Joey Tribbiani, el menos tímido y más ligón de la serie “Friends”, lo tuvo fácil para triunfar interpretando al doctor Drake Ramoray gracias a un tímido médico francés que vivió hace 200 años. Como a René Théophile Hyacinthe Laënnec le daba vergüenza acercar el oído al pecho de las pacientes, se le ocurrió interponer un tubo entre su oído y el pecho que mantuviera una distancia prudente durante la auscultación. Así inventó el estetoscopio o fonendo, el chisme que, colgado al cuello, permitía a Joey transformarse en el Dr. Ramoray. Bueno, a Joey y a cualquier actor que tenga que interpretar a un médico: en la tele o el cine basta ver a un personaje con un fonendo al cuello para saber que estamos ante un galeno. No hay atrezo más sencillo, barato y eficaz.

Pues se acaba el chollo. Cada vez se está implantando más el uso de teléfonos inteligentes con aplicaciones que suplen y mejoran las prestaciones del entrañable pero viejito y caduco fonendo. Y a ver cómo se van a hacer ahora las series de médicos si lo que tienen que llevar ahora los doctores es un teléfono móvil como los enfermeros, como los enfermos, como todo el mundo. Y a ver ahora cómo las nos vamos a arreglar los espectadores para entender de un golpe de vista quién es quién es una escena de pasillo en “Hospital Central” si estamos acostumbrados a que los médicos lleven fonendo hasta en la ducha.

Ese es el reto. Cuando seamos capaces de ambientar una película en Egipto sin que salgan pirámides, en París sin la Torre Eiffel, en Grecia sin columnas, en Venecia sin canales y en Nueva York sin Miss Liberty; cuando sepamos hacer películas de Navidad sin nieve, de Semana Santa sin leones devorando cristianos y de verano sin olas, será entonces cuando habremos alcanzado tal sofisticación que estaremos en condiciones de hacer películas y series de médicos en las que los galenos no lleven al cuello ese chisme que inventó un médico tímido hace dos siglos.

29 julio 2012

CIENTÍFICO POR COMPASIÓN


Ángel Rivera y Jacob Petrus son meteorólogos, científicos y divulgadores serios que han ido como invitados al “Cuarto milenio” de Íker Jiménez. También han ido Antonio Rosas, paleobiólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, los físicos Miguel BibiloniJuan Ignacio Cirac, los psicólogos Antonio Álvarez y Manuel Martín Loeches, y un montón de médicos, historiadores, antropólogos y profesores de diferentes universidades españolas. ¿Hace esto que “Cuarto milenio” sea un buen programa de televisión? No. El hecho de que fuera de primera calidad el vino de bayas que usaban las tías Brewster en “Arsénico por compasión” para mezclarlo con arsénico, estricnina y cianuro, no hace mejor sino más peligroso y peor el brebaje que preparaban las dulces ancianitas.

Volvemos sobre “Cuarto milenio” porque un lector nos facilita una enorme lista de investigadores solventes que han visitado “Cuarto milenio” para demostrar que se trata de un programa serio y respetable. No es eso. La presencia de estas personas en un revoltijo junto a visionarios y conspiranoicos sirve a Íker para confundir al espectador, para igualar las aportaciones de quienes usan el método científico como herramienta de trabajo a las de quienes recurren a supersticiones y ocurrencias gratuitas para vivir del cuento. No se trata de una mezcla inocente, sino de una coartada para colar la falsa moneda entre la legal de modo que se facilite la estafa y se disponga de una coartada ante las denuncias de fraude. No es una lista de “científicos por compasión”, sino de “científicos por confusión”. La pseudociencia quiere justo eso: disfrazarse y parecer ciencia sin serlo.

¿Hace bien quien acepta la invitación envenenada de “Cuarto milenio”? Al menos acierta en algo: denuncia la escandalosa falta de programas de divulgación científica en televisión, que lleva a quienes quieren exponer sus investigaciones y descubrimientos a programas tan tramposos como “Cuarto milenio”. Ay, mejor nos iría si la tele pública dejara un huequecito a Esteban Sánchez Ocaña.

28 julio 2012

TOROS EN EL DESCENSO DEL SELLA


Buenas noticias: TVE no tendrá con el Descenso del Sella el mismo problema que tuvo con los encierros de San Fermín. En efecto, recordarán que hace unos días, la retransmisión de los Sanfermines recibió quejas de diferente índole que no hacen sino subrayar lo difícil que es contentar a todo el mundo cuando se trata de conseguir que la televisión plasme en toda su profunda complejidad y hondo significado las fiestas y tradiciones populares españolas. Afortunadamente, TVE ha escarmentado con lo ocurrido y ha tomado todas las medidas necesarias para que la lamentable situación vivida en los Sanfermines no se repita en la retransmisión de la fiesta más multitudinaria de Asturias que se forma alrededor de la mayor competición deportiva del Principado, que es, a la vez, la cita más importante del piragüismo mundial: el Descenso del río Sella.

Justo dentro de una semana, el sábado cuatro de agosto, cientos de miles de personas se congregarán a lo largo de los casi veinte kilómetros de río que separan los puentes de Arriondas y Ribadesella para ver con alegría y jolgorio cómo cientos de deportistas venidos de todo el mundo compiten por un triunfo que siempre tuvo más valor deportivo, popular y personal que económico. La Unión de Criadores de Toros de Lidia no volverá a quejarse a TVE por dar una “deficiente información taurina”, porque en el Sella no se matan toros. Tampoco volverá a quejarse a TVE la Asociación de Corredores, Aficionados y Recortadores de Toros de España “por la escasa preparación taurina y taurófila de los informadores y reporteros”, porque en el Sella no hay taurofilia ni taurofobia. Tampoco se quejará ningún ciudadano por hacer apología del riesgo, por recrearse en las imágenes más peligrosas en las que hay golpes, pisoteos y empitonamientos, porque el Sella no va de eso. Ni siquiera va a recibir queja alguna por lo costoso de la retransmisión porque hace un puñado de años que TVE ha decidido que difundir, proteger y potenciar la fiesta del Sella no tiene ningún interés. Y punto.

27 julio 2012

ANTIBOICOT, O COMO SE DIGA


He aquí un problema. Existe la palabra “boicot”, pero no existe, que yo sepa, una palabra que signifique lo contrario. Es un fastidio, porque quiero proponerles que hagamos lo contrario a un boicot, pero no sé cómo decirlo. En el s. XIX vivió el capitán Charles Cunningham Boycott, quien dio lugar a la palabra “boicot” porque sufrió esa medida de presión para que cediera en una negociación. Pero no tengo noticia de ningún capitán que disfrutara de una medida de apoyo opuesta al boicot para que venciera en ninguna negociación. Así que el antónimo de “boicot” no existe. Y llamarlo “desboicot” queda horrible.

Lo que quiero es hacer lo contrario a lo que propone la asociación norteamericana “One Million Moms”, defensora de "los valores e intereses de las madres y de las familias”. Ella quiere boicotear la serie de la NBC “The New Normal”, aún sin estrenar, porque “somete a las familias a la decadencia de la moral, los valores y la santidad del matrimonio en un intento de redefinir el matrimonio. Estas cosas son dañinas para nuestra sociedad y esta serie provoca daño a nuestra cultura”. Tanta alarma se debe a que en la serie una pareja gay recurre a un vientre de alquiler para formar una familia.

La cosa no pasaría de ahí si no fuera por la respuesta de su productor Ryan Murphy (“American Horror Story”, “Glee”): “Si vieran la serie, les gustaría”. Ostras, esto lo cambia todo. Si realmente la serie consiguiera eso, deberíamos lograr que todo el mundo la viese porque, sin duda, haría que viviésemos en un mundo más tolerante, más abierto y mejor. Así que vamos allá: en defensa de los valores e intereses de las madres, las familias y la especie humana, antiboicoteemos (o como se diga) “The New Normal”, ya que brinda a las familias la mejora de la moral, los valores y la humanidad del matrimonio en un intento de democratizarlo. Estas cosas son beneficiosas para nuestra sociedad y esta serie provoca mejoras a nuestra cultura.

26 julio 2012

AÍDA «LAENGREÍDA» NÍZAR


Soledad Becerril debe quedarse sin vacaciones. Acaba de tomar posesión del cargo de Defensora del Pueblo y el compromiso adquirido con todos los españoles y las instituciones que nos representan así lo exige. Tendrá reclamaciones urgentes que pueden esperar, vale; denuncias escandalosas que pueden posponerse, de acuerdo; abusos inmorales que pueden archivarse un tiempo, está bien; pero la situación lamentable en la que se encuentra Aída «Laengreída» Nízar reclama una solución inmediata que no admite dilación.

Todos creíamos saber la razón por la que «Laengreída», estudiante fracasada de Derecho, había conseguido hace unos meses un trabajo en “Sálvame” (presentado por un señor que la había llamado “hija de puta” menos de un año antes y que cuenta con la presencia de enemigos declarados de esta saltimbanqui de la telebasura). Se había dicho que “La fábrica de la tele”, productora del programa, la había contratado a cambio de que retirara las demandas que ella y su clan familiar habían puesto contra la productora y su clan económico. Pues resulta que no fue por eso.

Pero «Laengreída» acaba de contar que no, que estuvo “declinando suculentas ofertas” hasta que “La fábrica de la tele” le propuso explotar su “gran potencial televisivo”. Y a qué precio: “He renunciado a mi vida personal y amorosa para dedicarme de manera incondicional a comunicar”. Becerril tiene que abordar e impedir esta cruel situación de explotación, renuncia y abnegación. Además, corre peligro de ser suplantada en su función de Defensora del Pueblo por «Laengreída», que empezó autonombrándose “la voz del espectador”, siguió autotitulándose “el micrófono de la sociedad más olvidada”, y, si la dejamos, esta emuladora de Robin Hood continúa como Defensora del Pueblo, desplaza al presidente del Banco Central Europeo y acaba de Reina Chupiguay de la ONU.

Por favor, Becerril, renuncie a sus vacaciones. Hágalo por ella. Hágalo por usted. Hágalo por nosotros.

25 julio 2012

EL "POYAQUE" DE MARTA SÁNCHEZ


«Poyaques» hay muchos. Los hay médicos (tras consultar el problema que motivó la visita, el paciente dice: “Poyaque estoy aquí, es que hace días que me duele el pie”), cotidianos (“Poyaque vas al trastero, baja detergente”), domésticos (“Poyaque hay que arreglar la ducha podamos reformar el baño”) y también televisivos. Sería cruel dedicar el artículo a José Luis Uribarri («Poyaque» ha muerto podíamos abandonar Eurovisión), así que vamos a por la entrevista promocional de Teresa Campos a Marta Sánchez en “¡Qué tiempo tan feliz!”.

«Poyaque» el rey y Urdangarín aprovechan la presencia de cámaras para lanzar su speech cuando les conviene, y «poyaque” ella también tenía cámaras a su disposición, dijo: “El otro día me pilló un semáforo y estaban empezando a formar barrera unos manifestantes funcionarios para protestar y se ha dicho una cantidad de mentiras horrorosas como que yo empecé a atropellarlos y a llamarles ‘H de P’. Y para nada es cierto, al revés, me pilló justo en verde, empezó la barrera y yo empecé a marchar despacito, porque además iba con mi madre, era un momento así como muy tenso. Y luego empezaron a golpearme como unos treinta o unos veintitantos el coche, a darme golpetazos, que me rompieron el espejo retrovisor, y me asusté, y entonces ya definitivamente despacio, como a dos por hora, me fui. Yo creo que la manera de salir adelante no es jodiendo al prójimo, ¿vale?, sino trabajando”. Lo mejor no fueron sus lecciones a los parados (que trabajen), a los trabajadores (que trabajen y callen), a los jóvenes (desde el siglo XIX el movimiento obrero solo sirvió para joder al prójimo) y a quienes se encuentren con una barricada (que pasen, pero despacito). Lo mejor fue que le disgustó el «poyaque» de los manifestantes que querían aprovechar que habían cortado el paso a un famoso para ganar presencia mediática. “Hemos pillado una cara mediática, vamos a aprovechar el tirón para que se nos escuche más”, denunció esa señora que usa la tele para lanzar sus discos y, «poyaque» está allí, aprovecha a contar su vida.

24 julio 2012

LIMONADA DE NADA


Si la vida te da limones, haz limonada. Vale, pero tampoco te pases y quieras convencer a todo el mundo de que la limonada es una de las siete maravillas del mundo, lo mejor de lo mejor, lo más chupiguay. Telecinco, por ejemplo, batió el miércoles pasado un curioso récord: fue la primera vez que una cadena lideró el horario de máxima audiencia con una audiencia mínima: la serie americana “Blue bloods” fue la opción más vista de la noche aunque apenas alcanzó un diez por ciento de cuota de pantalla (la miseria con la que tenía que conformarse La 2 hace unos años, cuando empezó esta locura de competencia entre cadenas). Telecinco se apuntó el tanto del día, pero al menos no hizo declaraciones altisonantes poniéndose una medalla. Hay quien no tiene ese cuidado.

Almudena Cid, gimnasta en el pasado y actriz en el futuro (eso quisiera ella), intenta lanzar su carrera ganando presencia en los medios como comentarista de TVE en los Juegos Olímpicos. Como no hay un duro, aceptó hacer limonada con el sueldo de cero euros que le ofrecieron, pero, para más inri, proclamó orgullosa que no iba a cobrar un duro: “No pasa nada”. Es tan hermoso descubrir que por debajo de la figura del becario aún puede haber categorías laborales inferiores. Solo falta esperar a ver si sus comentarios son tan lucidos como los trajes olímpicos españoles, que también salieron gratis.

Otra que está orgullosa de su limonada es la ganadora que no recuerda nadie de la primera edición del concurso “Factor X” que no recuerda nadie. María Villalón sobrevive de camarera en un McDonald’s y cree que cada hamburguesa la acerca más a publicar su tercer disco. ¿No habrá tenido bastante con dos fracasos? ¿Por qué todo el mundo que canta un poco bien (recordemos que el 50 por ciento de la población canta mejor que la media, la matemática es implacable) quiere demostrarlo todo el rato y quiere vivir de eso?  En cualquier otra habilidad humana hay un 50 por ciento de población que es mejor que la media, pero al menos no se da esa obsesión y pesadez por hacer limonada con ella y pretender que los demás nos la bebamos.

23 julio 2012

PORNOGRAFÍA Y VIOLENCIA GRATUITA


Hay polémicas que se ahogan en un vaso de agua. Como la que surgió hace unos días cuando puso el grito en el cielo una asociación de esas que vigila todo lo que se menea porque está convencida de que sin su tutela la civilización occidental se hundiría, el mundo se acabaría y los cuatro jinetes del Apocalipsis pisotearían el sembrado.

Hará un mes que la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de los Medios de España denunció que la reforma de la Ley General de Comunicación Audiovisual que acababa de hacer el Gobierno, suprimía la prohibición de emitir violencia gratuita y pornografía en la tele que llevaba vigente desde hacía un par de años. O sea, que según estos vigilantes de la plaza corríamos el peligro de que por las noches uno pusiera la tele y se encontrara con violencia gratuita, o sea, una matanza injustificada en lugar de una de las matanzas justificadas a las que estamos acostumbrados y que tanto reconfortan. O, peor, con pornografía, un mal absoluto que a diferencia de la violencia no admite distingos entre la que es gratuita y la que es justificada.

Afortunadamente nuestros legisladores han escuchado a estos vigías de occidente y pronto aprobarán una piadosa contrarreforma a la ominosa reforma de la ley audiovisual que ya no contendrá esas peligrosas fisuras por las que podría haberse colado el fin del mundo. Los federados de esa Federación quedarán tranquilos, pero no deberían: como la pornografía, la violencia gratuita podrá seguir emitiéndose en canales de pago. Por un lado, ¿es bueno el mal si es pagando? Por otro, ¿qué es eso de violencia gratuita de pago? ¿No se dan cuenta del problema lógico que genera que algo sea gratuito y de pago a la vez? ¡Ay, que ya retumban los golpes de los cascos de las patas de los caballos de los jinetes del Apocalipsis!

22 julio 2012

CREO, CREO. ¿QUÉ CREES?


Hace años que los doctores recomiendan incluir, entre las rutinas de las mañanas veraniegas, dar un paseo higiénico por La 2 a ver si una vieja entrega de “Otros pueblos” alegra el ánimo e invita a afrontar el día con confianza y optimismo. Como cualquiera, hago lo que mandan los doctores cuando me apetece. Y esto apetece. Pero los domingos uno se encuentra esa retahíla de programas religiosos que cada cuarto de hora reza por un Dios distinto (lo que, no nos engañemos, históricamente significó y significa contra los demás dioses). Será cosa mía, pero me quedo contemplando la pantalla con mirada de antropólogo despistado.

Viendo todos esos programas tan abiertos, tolerantes y bienintencionados, me parece que falta algo. ¿Ninguna creencia tiene nada que decir de lo que creen los vecinos del otro lado del tabique?¿Por qué fomentar que sistemas de creencias lógicamente incompatibles entre sí convivan en una falsa armonía que, disculpen pero se dice así, repugna a la razón? ¿No sería mejor que, igual que un vendedor además de contarte las excelencias de su producto te señala los defectos que tiene la competencia, en cada programa nos explicaran detalladamente lo que no nos dicen los programas vecinos en su letra pequeña, esos detalles que no siempre se confiesan pero que pueden hacernos cambiar de producto?

Si así fuera, molaría que proliferaran los programas de proselitismo religioso. Cuantos más, mejor: de más cosas nos íbamos a enterar, más cláusulas abusivas conoceríamos, más letra pequeña desentrañaríamos. Por ejemplo, la iglesia de la cienciología quiere ahora disponer de su propio canal de televisión en EE.UU. Darles 15 minutos en nuestra tele público sería una locura a no ser que fuera para jugar a este “A que te pillo las creencias” que se podría completar con un “A que te pillo las consecuencias de tus creencias”. El gran Luis Pancorbo podría encargarse de dirigir este gigantesco programa contenedor. Creo, creo. ¿Qué crees?

21 julio 2012

FRACASO ESCOLAR Y FRACASO TELEVISIVO


Estar de acuerdo con todo un señor ministro es una ocasión que no se puede dejar pasar así como así. Tras recordar que La 2 “dedica más de 55 por ciento de su tiempo a emisiones culturales, una buena parte de las cuales tienen elevado contenido educativo”, José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deporte, declaró lo siguiente en uno de esos cursos universitarios de verano que son a la universidad lo mismo que la programación televisiva de verano es a la televisión: “Lo importante es que estas emisiones no dejen de existir por el hecho de no tener audiencias millonarias”. ¿Debo ir a una tienda de marcaje textil a encargar una camiseta con el texto “Estoy de acuerdo en algo con un ministro”?

Wert apuesta por que TVE “mantenga el compromiso con la televisión de calidad, con la educación y la cultura”, ofrezca estos contenidos aunque no tengan “audiencias millonarias” y mantenga “la obsesión por la audiencia en sus justos límites”. Ay, que voy a tener que hacerme la camiseta y cuando salga a la calle tendré que deshacerme en explicaciones para que los ciudadanos no me machaquen a collejas. ¿No habrá dicho algo más que me libre de este escarnio?

Pues sí. Del posible descenso de audiencia de la televisión cultural y educativa dice: “Ni me preocupa ni me tendría que preocupar”. Y añade: “Entre las misiones del Gobierno, no figura decirle a la gente lo que tiene que ver”. Hombre, tampoco figura entre las misiones del Gobierno decir a quienes ya han cumplido 16 años lo que tienen que estudiar o qué titulación deben alcanzar, pero sí debe preocuparse por ello. Y mucho. Wert creerá (ojalá sea así) que la educación y cultura regladas mejoran y enriquecen a un país; pero no cree lo mismo de la educación y la cultura televisiva que parecen seguir siendo subsidiarias de una televisión concebida como fuente de entretenimiento o, lo que es peor, como caja tonta. ¿Preocupa a Wert el fracaso escolar? Pues, por lo mismo, debería preocuparle el fracaso televisivo.

20 julio 2012

SANGRE EN TELECINCO


Qué contentos tienen que estar en Telecinco. Qué orgullosos de tener un banquillo tan goleador como el equipo titular. El martes por la tarde en “Sálvame” no necesitaron la presencia en el plató de sus dos grandes estrellas titulares, los grandes goleadores Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban, para ser una vez más los protagonistas absolutos de la actualidad televisiva nacional. Esta vez, para organizar una de las suyas, valió con que la sustituta, Paz Padilla, colocara a un aspirante a famoso de tercera regional (José María Franco, ex chofer de Rocío Jurado) al lado de Rosa Benito (que antes solo era la cuñada de la Jurado, pero ahora tiene el máster de vencedora en “Supervivientes”). ¡Qué hermoso lío el que se armó, con gritos, insultos y ese final en el que la Benito se arrancó contra el ex chófer para defender a los suyos como una leona herida. Furia española. A por ellos, oé. La española, cuando pega…

Pero en Telecinco andan ahora preocupados por miedo a empeorar la impeorable imagen que ya tienen de ser lo peor de lo peor. Así que, tras calcular lo que ganan y lo que pueden perder con la trifulca, se pusieron remilgosos, expulsaron “temporalmente” a la agresora, eliminaron el vídeo que tan rápidamente habían colgado en su muladar web y dieron al resto de los programas de la cadena la consigna de que no se hablara más de lo sucedido.

¿Qué hemos aprendido hoy? Primero, que los domadores de pista de Telecirco tienen que andar con cuidado en el manejo del látigo para que sus hienas, leones y tigres, rían, rujan y saquen las uñas, pero no muerdan ni den zarpazos delante del público: hay que cuidar la imagen. Y, segundo, que las hienas, leones y tigres que tienen contratados (que sacan y guardan el las jaulas según convenga a Telecirco para el número del día) deben recordar que están ahí para hacer todo el daño que puedan, pero sin que se vea la sangre.

19 julio 2012

EUROVISIÓN REVISITED


Vamos a probar suerte. Si los incendios forestales se apagan en invierno porque en verano es demasiado tarde, a lo mejor hasta ahora no pudimos apagar el incendio eurovisivo de cada invierno y primavera porque para entonces era demasiado tarde. Intentemos, pues, apagarlo ahora, en verano, que todavía estamos a tiempo. Hace unos días se empezaron a juntar los primeros rastrojos resecos en Malmö, Suecia, donde arderán tres galas devastadoras en mayo de 2013, así que vamos a hacer limpieza.

Como todavía estamos en 2012, aún nos suena el nombre de Pastora Soler, última representante de RTVE en Eurovisión que en un par de añitos se hundirá en el pozo del olvido en el que reposan los representantes anteriores. Volvió del certamen un poco resentida porque quedó la décima y fue vencida por unas señoras rusas que fueron allí de fiesta y quedaron las segundas: “No estaría mal hacer un poco de criba y solo aceptar apuestas serias e importantes”. Pues venga esa criba y esa importancia. Si se tuviera en cuenta sólo el voto de los jueces del festival, Soler habría quedado la quinta, mientras las abuelas rusas bajarían al puesto undécimo. Claro que, según el televoto de la audiencia, Soler se hundiría en el puesto 18 y las rusas merecían el segundo a sólo un suspiro de la vencedora. Entonces, ¿qué votos son más valiosos y deben ser tenidos en cuenta para hacer la criba y buscar la importancia que necesita Eurovisión? Muy fácil: los que nos benefician.

Así que secundamos la protesta ante la UER de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca que apuestan por la democracia y no quieren permitir la participación en el festival de países no democráticos. Prediquemos nosotros con el ejemplo, eliminemos los votos elitistas de los jueces, aceptemos que los televotos nos hunden en el puesto 18, asumamos teledemocráticamente nuestra humillante telederrota y abandonemos antes de que nos devore otra vez este incendio.

18 julio 2012

HAY UNA PREGUNTA PARA RAJOY


Salen al exterior siete mineros de su encierro en las minas asturianas. Se encuentran con que lo que para ellos fue una larga noche negra de humedad y silencio, para nosotros fueron 50 días y 50 noches de penumbra gris y lamento. Casi dos meses sin sol, viento, familia ni televisión, y al emerger encuentran las cosas peor de como las dejaron. ¿Cómo recuperar este tiempo? ¿Cómo entender el mundo al que retornan? ¿Cómo aceptar las últimas medidas que ha tomado el Gobierno? Una hora y media de televisión y arreglado.

Mariano Rajoy debería invitarlos a una edición especial de “Tengo una pregunta para usted”. 90 minutos en los que ellos preguntarían todo lo que les preocupa y él contestaría que las cosas son como son y no pueden ser de otra manera: a los mineros hay que quitarles tantos millones, no se puede hacer otra cosa; a los españoles hay que subirles tanto el IVA, no hay alternativa; a los funcionarios hay que recortarles todo esto a sus ya recortados y ultracongelados sueldos, es inevitable. No se puede quitar, subir ni quitar más ni menos. Tiene que ser justo eso. No se pongan así, caramba, es que no queda otra.

Por eso, Rajoy aceptará gustoso hacer este programa tal y como reclaman ya miles de ciudadanos desde una plataforma en la web. Para él será fácil hacer entender a los mineros y a todos nosotros lo que apunta en el Parlamento: que lo que hace en economía y política no es una opción entre otras porque es una ley de la naturaleza inalterable que debemos aceptar. Los cuerpos caen así y las minas se cierran así. Es así, y punto. Qué más quisiera él que los burros volaran y las minas no se cerraran, pero qué le vamos a hacer si las cosas son como son y él no puede hacer nada al respecto. Y así todo: los planetas giran y los sueldos bajan, al aluminio es anfótero y el IVA sube, la velocidad de la luz en una constante del universo y se recortan prestaciones a los parados. No hay más que hablar.

17 julio 2012

HE VISTO LA LUZ


He visto la luz y mete miedo. No se trata de la vuelta del milenarismo etílico de Fernando Arrabal ni del milenarismo tramposo de Íker Jiménez, ver la luz está al alcance de todos y mete miedo. ¿Tiene a mano la última factura de la luz de su casa? Acérquese a una ventana para verla sin tener que encender ninguna bombilla. No hace falta ser clarividente para comprobar lo que ya sabemos: hubo un tiempo lejano en el que daba miedo la oscuridad, pero viendo lo que supone el gasto en electricidad en una casa lo que da miedo es la luz.

Y mientras no se invente la tele a pedales, el televisor seguirá consumiendo electricidad. Creíamos que el problema de tener la tele encendida en casa para “acompañar” era solo el de las malas compañías (con todo lo que eso supone, ¿verdad, Jorge Javier Vázquez?). Pero es que encima una tele encendida es una mala compañía que empieza a salir cara. Quien tenga el pico fino y apunte alto consumiendo televisión de pago está peor: para salvarnos en el más allá (con suerte en el más allá del 2020) el Gobierno se ha visto en la obligación de faltar una vez más a su palabra y subir el IVA de la tele de pago, que pasa del 8 al 21 por ciento. Alegría, que es por tu bien y más me duele a mí pegarte con lo que te quiero.

El buen tiempo y los días largos hacen del verano la época del año en la que tradicionalmente menos televisión se consume. Tal vez haya algunos días en los que no esté muy agradable y no apetezca tanto salir de casa. Y cada día que pasa nos alejamos del solsticio de verano, así que los días son cada vez más cortos y apetece volver a casa antes. No importa. Antes de sentarse a ver la tele en su sillón favorito, guarde la factura de la luz en el bolsillo, desconecte el televisor y márchese a la calle a dar un largo paseo. Cuando le apetezca volver a casa, recuerde el nuevo IVA de la tele de pago y que en la tele en abierto casi todo son reposiciones. Si flaquea, siéntese en un banco del parque y revise la factura. Verá la luz.

16 julio 2012

¿LOS ACTORES SON GANADO?


El director de cine Alfred Hitchcock era un tío listo que manejaba las palabras con la precisión con que usaba la cámara, pero no siempre acertaba en lo que decía: “Nunca dije que los actores fueran ganado. Lo que declaré es que deberían ser tratados como ganado”. Hombre, don Alfredo, tratar a los actores como ganado es sin duda un eficaz modo de desmitificarlos, pero tal vez bastaría con que tratáramos a los actores como actores, y, de paso, a los cantantes como cantantes, a los deportistas como deportistas, a los cocineros como cocineros y como maniquíes a todas esas maniquíes empeñadas en ser llamadas modelos.

En general, tratando a cada uno como lo que es nos ahorraríamos muchos problemas. Entonces daría igual que los personajes famosos (fueran actores, cantantes, deportistas, cocineros o maniquíes) sacaran los pies del tiesto y soltaran por esa boca todo lo que se les ocurriera: nadie les prestaría especial atención porque sabríamos que sólo se trataría de su opinión. Y ya sabemos que la opinión es como el culo: todo el mundo tiene una.

¿Se acuerdan de la serie “Los problemas crecen”? Pues uno de sus actores, Kirk Cameron, lleva meses desatado predicando su opinión contra el matrimonio homosexual (“La homosexualidad es antinatural y destruye las bases de nuestra civilización”. “El matrimonio se definió en el jardín de Adán y Eva”). Lo que dice no es nada nuevo, todo lo contrario, pero se amplifica su blablablá porque se trata de un actor famoso. También el de Chuck Norris, cuyas palabras tienen más peligro que sus peligrosas patadas circulares (anda el tipo escandalizado porque cree que “la administración pro-gay de Barak Obama está “creando unos Boy Scouts pro-gays en América”). No hagamos caso a don Alfredo: en vez de tratar a los actores como ganado debemos tratarlos como lo que son, como actores. Y que, estando esto claro, opinen todo lo que quieran.

15 julio 2012

POBRES HETERÓTROFOS


Ahí va un dato importante para entender el mundo de la televisión: los Homo sapiens somos seres vivos heterótrofos. Parece irrelevante, una tontería o una broma, pero no lo es. Es un hecho fundamental que explica muchas cosas. Si fuéramos seres vivos autótrofos, podríamos sintetizar las sustancias que necesita nuestro metabolismo utilizando solo sustancias inorgánicas. Entonces, para nutrirnos no necesitaríamos zamparnos otros seres vivos y otra tele cantaría: no habría programas de cocina por lo que Karlos Arguiñano sería humorista en vez de cocinero, no habría miles de anuncios de multinacionales de la alimentación cambiando a su conveniencia la dieta de los niños y jóvenes del planeta de modo que no estaríamos sometidos al más grande, temerario y menos controlado experimento científico al que se sometió jamás la humanidad; y, por último, José Corbacho y Pilar Rubio no se habrían pegado el leñazo que se pegaron presentando la noche de los lunes en Telecinco el talent show “Todo el mundo es bueno”.

Pero la cosa es así: somos seres heterótrofos que debemos alimentarnos con las sustancias orgánicas que sintetizan otros organismos. Así que en la tele Arguiñano enseña cómo preparar esas sustancias con un toque de perejil, grandes empresas modelan a su conveniencia los gustos culinarios de millones de personas, y Corbacho y Rubio accedieron a presentar una birria de programa que les permitía ganar el dinero con el que conseguir los alimentos que necesita su metabolismo.

Ahora que Telecinco ha decidido retirar el espacio del horario de máxima audiencia y emitirá los programas ya grabados como relleno a las tantas, Corbacho y Rubio tendrán más tiempo para tomar el sol, pero su incapacidad para realizar la fotosíntesis hace de ellos carne de cañón y, para alimentarse, en cualquier momento volverán a aceptar realizar otro programa tan rematadamente malo como “Todo el mundo es bueno”. Pobres seres heterótrofos.

14 julio 2012

ESPARTACO Y HANNIBAL LECTER


Después de las series “Spartacus: sangre y arena” y “Spartacus: dioses de la arena”, precuela de la anterior, Canal + emite “Spartacus: venganza”. La segunda temporada de las neoaventuras, punkiaventuras o ciborgaventuras de Espartaco tiene muchísima más sangre, mucho más sexo, algo menos de intriga política y nada de psicología. Cuerpos perfectos de gladiadores, patricios, esclavas y plebeyos moviéndose por Capua. Espadas hambrientas de carne, cabezas cortadas, puñales que entran por el ojo (no es una metáfora) y heridas espantosas que llenan la pantalla. Espartaco anda por ahí rumiando su venganza. Lucrecia se ha convertido en una extraña mezcla entre misticismo y astucia. Glaber sigue igual de perdido. Pero todo esto es lo de menos. “Spartacus: venganza” es una serie ultraviolenta con dosis de sexo explícito que molestará a algunos e hipnotizará a otros. ¿Espartaco? Espartaco sólo es una buena excusa.

No es lo mismo que Hannibal Lecter diga que ha quedado con un amigo para comer o que lo diga Frasier Crane. Si lo dice Hannibal Lecter, ya sabemos que nuestro psiquiatra más temido se comerá a su amigo mientras bebe un buen chianti, pero si lo dice Frasier estamos seguros de que nuestro psiquiatra favorito y su amigo comerán en un buen restaurante y nos reiremos con ellos mientras beben un carísimo vino francés. Pues bien, no es lo mismo que Stanley Kubrick ruede una película sobre Espartaco con guión de Dalton Trumbo protagonizada por Kirk Douglas o que una productora estadounidense fabrique una serie de televisión sobre Espartaco con una estética que debe algo más que una caña a la película “300” y pensando en un público acostumbrado a ver en el sofá series como “The walking dead”. Digamos que el Espartaco de Kubrick es Frasier Crane, mientras que el Spartacus televisivo es Hannibal Lecter. No podemos pedir a Hannibal Lecter sofisticados juegos de palabras y divertidos enredos amorosos, y no podemos pedir a “Spartacus: venganza” rigor histórico y profundas reflexiones acerca de la libertad. Hannibal Lecter se come el hígado de su amigo regado con un buen chianti, y Spartacus destripa a sus enemigos mientras en la parte de atrás un gladiador hace el amor furiosamente con una esclava. En otra cadena, Frasier Crane y Kirk Douglas charlan y beben vino francés. 

13 julio 2012

MONGOLIA TV


He aquí varias noticias sobre el mundo de la televisión de las que tal vez no se haya enterado: «Kiko Rivera, Risto Mejide y Los Morancos evaluarán las pruebas de acceso a la universidad de este año». «Pocoyó abandonará la serie para ayudar a su familia como temporero en la recogida de la fresa”. «Denuncian al hombre del tiempo por espóileres». «TVE prepara la gran gala titulada «Peseta, ¡qué hermosa eres!”»«La vecindad del “Chavo del Ocho” ha cambiado risas por llantos. Donde antes había un barril y una chabola, se levantará un Mercadona: “nos desahuciaron sin querer queriendo”».

Son algunos de los titulares que pueblan “Mongolia”, revista satírica sin mensaje alguno repleta de mensajes imposibles, locos y descacharrantes. Cada mes se inventa cientos de noticias falsas para permitirnos llegar por el atajo del humor y la mala leche a un conocimiento cabal de lo que está ocurriendo. Como ejemplo, los titulares dedicados a la tele logran en un par de líneas más que lo que los críticos de televisión conseguimos en un artículo repleto de oraciones subordinadas. ¿Se acuerdan de la polémica denuncia de Hermann Tertsch a Wyoming y “El intermedio”? Se la resumo: «Tras golpearse repetidas veces contra él, el periodista Hermann Tertsch denuncia al armario de su cocina». ¿Le parece cansina la presencia constante en la tele pública de programas de proselitismo religioso y ninguno que sea abiertamente ateo o agnóstico?: «¡Tú! ¡Puto pagano! ¿Quieres defender tu ateísmo?... Pelea con monseñor Rouco en la “Cúpula del trueno”… Dos hombres entrar, uno sale. De los mismos productores que “Granjero busca esposa” y “Gran hermano pilla”». Y mi favorito: «Cursos de verano de Telecinco. Jordi González imparte un seminario que enseña a ser peor persona».

Hoy por la tarde, “Mongolia” presenta en la “Semana negra” de Gijón su número extra “Especial vacaciones”. No sé lo lejos que le pillará a usted, pero yo no me lo pierdo por nada. Lo que nos vamos a reír.

12 julio 2012

TEMBLAD, MERCADOS


Los personajes de ficción son como los dioses griegos: cuando llegan a su edad ideal (y lo hacen con mucha rapidez), su desarrollo se congela. Tras veintitrés temporadas, Bart Simpson sigue teniendo diez años. Los años no pasan por Peter Parker, ni por Clark Kent, ni por Bruce Banner, ni por Zeus. Ahora bien, que a los personajes de ficción no les afecte el paso del tiempo no quiere decir que no envejezcan. Ahí está Curro Jiménez.

Curro Jiménez vuelve a cabalgar en La 2. Los años no han conseguido encanecer las patillas de Curro, El Algarrobo no está calvo del todo y El Estudiante todavía no ha terminado sus estudios. Pero Curro, El Algarrobo y El Estudiante han envejecido mucho y mal. Como diría Indiana Jones, no son los años, cariño, es el rodaje. Desde los años 70 del pasado siglo, el rodaje de la historia ha convertido a Curro en un personaje kitsch, en un Supermán bandolero que se enfrenta a los franceses como el festival de Eurovisión se enfrenta al mundo real. Si TVE quiere ahorrar reponiendo sus viejos clásicos, pronto llegará el turno de “Verano azul”, “Los paladines”, “Los chiripitifláuticos” y la entrevista de Íñigo a Uri Geller. El multimillonario estadounidense Jean Paul Getty decía que su fórmula para el éxito era levantarse pronto, trabajar hasta tarde y encontrar petróleo. Los jefazos de TVE han decidido hacer caso al multimillonario en dólares y pretenden ser millonarios en espectadores levantándose pronto, acostándose tarde y encontrando petróleo en viejas series como “Curro Jiménez” y películas clásicas como “El árbol del ahorcado”. Pero Jean Paul Getty heredó el negocio petrolero de su padre, así que su receta tiene un poco de trampa. En el mundo televisivo, las herencias sirven de muy poco.

Es posible que el siempre joven pero ya viejo Curro Jiménez tenga un hueco en la programación de La 2, aunque no a las ocho de la tarde. Los espectadores que se levantan pronto o se acuestan tarde pueden encontrar algo de petróleo en Curro, pero emitir “Curro Jiménez” antes del telediario no tiene sentido, a no ser que veamos a Curro Jiménez como un indignado con trabuco. Temblad, mercados.

11 julio 2012

¿ACASO NO ES FAMOSO TELECINCO?


Dita sea, otra vez vuelve a pasar lo mismo con los famosos. En la tele quieren que comulguemos con ruedas de molino tragando entrevistas, publirreportajes sobre su nueva casa, su nuevo disco o su última cirugía antiestética, miniseries en dos capítulos sobre su vida, debates de mesa camilla sobre sus dimes y diretes, hagiografías dictadas por su corte de afines, ejecuciones públicas oficiadas por sus enemigos, participaciones como estrellas invitadas en concursos, galas y magacines, información exhaustiva sobre su vida incluyendo bodas, bautizos y funerales, consultas con sus muertos a través de una médium timadora que los hace llorar al revelarles que sus familiares muertos los quieren mucho y no desean que sufran por ellos porque están bien. Se hace uno experto en esquivar la taza y media de famosos que la tele nos atiza a diario y, cuando por fin surge un asunto realmente interesante, la tele no dice ni pío.

El caso es que Telecinco, Isabel Pantoja y Paquirrín han cancelado de forma anticipada el contrato millonario que tenían firmado desde el año pasado para colaborar y enriquecerse juntos. Teniendo en cuenta que a estas alturas la persona jurídica que es Telecinco es tan famosa o más que las personas humanas de Pantoja y Paquirrín juntos, ¿no molaría un programa en Telecinco sobre los chanchullos de Telecinco? ¿No molaría que en “Sálvame” nos contaran los detalles más escabrosos de lo ocurrido, que en “El programa de Ana Rosa” cascaran las artimañas ocultas que manejan, que en “Deluxe” soltaran la lengua para desvelar los acuerdos bajo manga y los apaños a los que recurre la cadena con los famosos?

Pues no hay manera. Justo cuando le pasa algo a los famosos que nos podía resultar interesante, Telecinco guarda un silencio ensordecedor. Y continúan propinándonos su taza y media diaria de personajes que se casan, que se separan o que hacen topless, mira tú qué notición, mira tú qué gilipollez, mira tú qué aburrimiento. Dita sea.

10 julio 2012

BIENVENIDOS A LA NAVE DE LA MISTIFICACIÓN


A enemigo que huye, puente de plata. Pero que no vuelva. Y a nave del misterio que se va de vacaciones, pista de despegue preparada y perfectamente señalizada. Pero que se quede en ese más allá que tan rentable le resulta. Despegó Íker Jiménez, comandante de “Cuarto milenio” el domingo por la noche de la pista de Cuatro tras perpetrar otra temporada, y van siete, de deformaciones, falsificaciones y engaños. Que le vaya bonito y se quede allí donde vaya siempre que sea lejos.

No es hablar por hablar. Jiménez no miente cuando dice que pilota la nave del misterio: La segunda acepción de “misterio” en el diccionario de la Real Academia es “negocio muy reservado”. La parte de negocio está clara y a Íker le va tan requetebién como a cualquier timador del gremio de lo paranormal hábil y con recursos. ¿Y la parte de “reservado”? “Misterio” viene del latín mysterium, y este del griego mysterion, “secreto”, que procede del verbo mýo: “cerrar”. Un señor que se dedica a los misterios, o sea, a lo cerrado y secreto, pero que a la vez lo difunde y divulga es sin duda sospechoso. Seguramente será por eso que, a través del francés mystifier (engañar fingiendo iniciar en un secreto), tenemos aquí el término “mistificar” que explica muchas cosas. Elijan en el DRAE la acepción que más les guste para este revelador término: 1. Engañar, embaucar. 2. Falsear, falsificar, deformar.

Anteayer, noche de la despedida, Jiménez mezcló como siempre chifladuras como la Alerta Ovni (que tuvo a cientos de incautos buscando extraterrestres toda la noche del 9 al 10 de junio) con entrevistas a gente seria como Antonio Lasheras, director del museo de las cuevas de Altamira. ¿Semejante mezcolanza hace de Jiménez un tipo fiable? El genio del idioma español ha hecho que, por influencia de “mixto” (mezclado) el término “mistificar” diera lugar a “mixtificar”. Este vocablo subraya la idea de que mezclar sirve para confundir y, por tanto, facilita el engaño y la falsificación. A programa y río revuelto, ganancia de timadores y pescadores.

09 julio 2012

ATAQUE AL CORAZÓN


¿Por qué? ¿Por qué te llevas siempre a los mejores? ¿Por qué, oh arbitrario Recorte Presupuestario, das tan larga vida a quien menos lo merece y aniquilas a quienes son más benévolos con los mortales que sufrimos tus crueles dardos y oscuros designios? Tú que, como la implacable Moira Átropos cortas el hilo de la vida a los que están costando demasiada lana a su hermana la hilandera Cloto, bien podías haber cortado el hilo de la vida de “Corazón” para que el pasado sábado no hubiera cumplido los 15 años en antena dándonos la tabarra.

Pero los cumplió. Quince años soportando un melífluo y pegajoso “Hola corazones” que recorre la médula y se clava en la cerviz. Quince años de pelotilleo sobón, ñoñería boba, decorados de traca de Ruiz de la Prada y blancas sonrisas fariseas como sepulcros blanqueados. Quince años teniendo que vivir en un mundo en el que se entroniza la palabra “famoso” y toda la inmundicia que envuelve este mundo egocéntrico, vacío y funesto. Quince años haciendo que toda la población, suframos o no del corazón, tengamos que sufrir el corazón en una televisión pública. ¿No podías, oh inexorable Recorte Presupuestario, haberle dado al menos unas largas vacaciones a “Corazón” igual que se lo diste este verano a “+ Gente” y “La mañana de La 1”?

Piénsalo bien, poderoso Recorte. El sábado concediste toda una hora de emisión a “Corazón” para que se regodeara en su propia crapulencia. Le permitiste sobreimpresionar un costoso cartel de “15 años” en el que el uno era como una velita encendida. Dispuso de caras cámaras recorriendo los saraos famosiles para que los famosetes mostraran sus estómagos agradecidos y felicitaran por su felicidad y dichosa dicha al programa que los reverencia como dioses del Olimpo. Puestos a tirar el dinero, haría menos daño que se dedicara a fines más nobles, como aumentar el parque de coches oficiales, dar dinero a los bancos o construir aeropuertos del abuelo.

08 julio 2012

¡VIVA SAN FERMÍN!


Viva san Fermín. TVE realiza un año más un gran esfuerzo económico y técnico con el despliegue de 30 cámaras y 70 personas para que no perdamos detalle de las fiestas en el matinal “Vive san Fermín”, en el semanal “Tendido cero” y en el diario “Telediario”. Gente bebiendo y gente bebida. Gente delante de toros bravos, entre toros bravos, debajo de toros bravos y detrás de toros bravos. Gente bebida y gente bebiendo. Beba san Fermín.

Los turistas extranjeros que nos visitan tienen que estar desconcertados con esta glorificación del peligro, con esta forma de exponerse ante animales violentos e imprevisibles, con este apoyo institucional a la difusión con todo lujo de detalles de una arriesgadísima forma de divertirse y honrar a un miembro del santoral católico.

Los turistas tienen que estar desconcertados viendo que, encima, en la tele critican su propia forma de celebrar la fiesta saltando de la fuente de santa Cecilia en la calle Navarrería de Pamplona: hay que ver cómo son estos guiris que no se dan cuenta de lo peligroso que es saltar sin ningún sistema de seguridad ni vigilancia sobre personas que no están en condiciones de asegurar que los saltadores van a ser recogidos sin riesgo.

No importa. El “Jumpin´off the monument” es cada vez más promocionado por las guías de viajes y nos deja mucho dinero así que solo hay que darle unos años más para que esta chifladura se convierta en una tradición tan venerable como tantas venerables tradiciones. Entonces, mirará de tú a tú los encierros, contará con el apoyo de Protección Civil, sistemas médicos de control y seguridad, y TVE enviará cámaras y reporteros para que, desde nuestras casas, podamos ver con todo lujo de detalles cómo unos cuantos, con lágrimas en los ojos por la emoción, realizan vistosas piruetas saltando desde la fuente para jugarse la vida a lo tonto. Viva san Fermín.

07 julio 2012

MINICANTIS


Sabía que había algo espantoso en el verano pero no recordaba el qué. Es una sensación extraña: los días se alargan, la gente sonríe más al saludarse, pasas más tiempo al aire libre, tomas cañitas en las terrazas. Se acercan las vacaciones, los viajes, esos atardeceres con el dios sol hundiéndose en el horizonte mientras nos mira a los ojos. De acuerdo, uno se siente mejor, pero al mismo tiempo le invade una extraña inquietud. De una forma atávica, visceral, telúrica, uno sabe que hay una contrapartida, que allá donde hay placer hay dolor, que hay algo que no estamos teniendo en cuenta mientras nos recorre la espina dorsal el presentimiento de que una terrible desgracia está a punto de sacudir los cimientos del verano.

Antena 3 estrenó el pasado jueves “Dando la nota”. Claro, era eso lo que hacía zumbar mi pecho y activaba mi sentido arácnido durante las últimas semanas. ¿Cómo describirlo? ¿Recuerdan aquel caballo del apocalipsis que se llamó “Furor” hace unos diez años? Pues abran el ataúd del caballo tras diez años de descomposición y pónganlo a galopar por el prime time de Antena 3. ¿Recuerdan a aquel presentador que se llamaba Alonso (¿o Alfonso?) Caparrós? ¿Se preguntaban qué había sido de él? Pues se lo comió Jaime Cantizano y ahora vive unido a él como las algas y los hongos se unen en los líquenes. ¿Se acuerdan de los minipuntos, recuerdan la frase “¡un minipunto para el equipo de los chicos!”? Pues los minipuntos, como Berlusconi, van a acabar siendo objeto de nuestra añoranza. Ahora se llaman “miniCantis” y la proclamación de los ganadores en cada prueba se ha convertido en “¡un miniCanti para el equipo de los Bemoles!”.

En el excelente cierre de la excelente temporada del excelente “La nube”, Jordi Costa nos hablaba del retrofuturismo. Y simultáneamente Antena 3 avanzaba a toda velocidad hacia el pasado con el estreno de “Dando la nota”. Sabía que había algo espantoso en el verano, pero ¿cómo imaginar que se llamaría “miniCantis”?

06 julio 2012

HA NACIDO UN MITO

Anteayer, durante la emisión en La 2 de la Entrega de los Galardones de la Academia de Televisión, nació el mito de Fran Llorente. Como todo el mundo sabe, para el surgimiento de un nuevo mito que quede enraizado en el imaginario cultural hacen falta tres circunstancias: en primer lugar, una persona que haya desempeñado un trabajo de relevancia social con un nivel de calidad extraordinario, o, al menos, extraordinariamente mejor a como había sido desempeñado por sus predecesores; en segundo lugar, una muerte, defenestración o cese de sus actividades clamorosamente injusta, inesperada o dramática; y, en tercer lugar, una ceremonia de gran resonancia pública en donde el desaparecido retorna ya en cuerpo místico y es objeto de reconocimiento y alabanzas por parte de todos los que quedaron tras su paso.

Hasta el miércoles, Fran Llorente cumplía los dos primeros requisitos. Hace falta ser un auténtico caradura para no aceptar que bajo su dirección los informativos de TVE alcanzaron los mayores niveles de calidad y honradez, -sí, honradez, ¿qué pasa?-, de toda la historia del medio. Hace falta estar cegado por el resentimiento o el interés para no entender que su injustificable sustitución por un periodista como Julio Somoano es un sucio zarpazo contra el medio que todos los españoles pagamos para mantenernos informados. Y hace dos días se cumplió el tercer requisito cuando la Ceremonia de Entrega de los Premios Iris 2012, -que conceden los miembros de la Academia de Televisión-, se convirtió en un sincero, -y valiente, sabiendo cómo se las gastan los Lannister-, homenaje colectivo a Llorente como nunca antes habíamos visto en el gremio.

Somoano no se va a medir contra Urdaci, Ferrari, Buruaga o Iglesias, sino que sale a actuar justo después de alguien que unánimemente ha sido aclamado como referente del buen hacer periodístico. Esto supondría una gran presión para un profesional normal. ¿Le importará algo más que el orín de los perros a alguien que viene de dirigir un informativo en Telemadrid? Permanezcan atentos a sus pantallas.

05 julio 2012

EL JUEGO DE LOS GRADOS DE SEPARACIÓN


El principal problema que tiene “Entrevistas a la carta” (Julia Otero, La 1) es que ha fastidiado para siempre el Juego de los Grados de Separación. El Juego de los Grados de Separación es ese entretenimiento que consiste en encontrar formas de relacionar a dos personajes alejados entre sí mediante el menor número de eslabones sucesivos. Relacionar a Bob Dylan con Manuel Fraga, al Cid Campeador con Chiquito de la Calzada, a Marlon Brando con Íker Casillas, requeriría hasta ahora ocho, diez, doce pasos intermedios, pero desde que la Impecable Julia ha decidido reunir las noches de los lunes gente tan diferente como Mario Vargas Llosa, Ana Obregón o Cayetano Rivera el universo de los famosos ha comenzado a llenarse de agujeros negros que lo retuercen, lo curvan y acercan regiones que siempre estuvieron alejadas millones de años luz.

¿Cuántos grados de separación hay entre Carmen Lomana y Bertrand Russell? Pues sólo cuatro: Carmen Lomana preguntó a Sabina y Serrat en “Entrevistas a la carta”, “Entrevistas a la carta” tuvo de invitado a Vargas Llosa, Vargas Llosa ganó el premio Nobel, en 1950 se concedió el Nobel a Bertrand Russell. ¿Cuántos grados de separación hay entre Leonard Bernstein y Carmen Ordóñez? Otros cuatro: Bersntein ganó un porrón de Grammys, Alejandro Sanz ganó otro porrón de Grammys, Alejandro Sanz apareció en “Entrevistas a la carta”, Cayetano Rivera apareció en “Entrevistas a la carta”, Cayetano Rivera es hijo de Carmen Ordóñez. ¿Y entre Jorge Moranco Cadaval y Josep Antoni Durán i Lleida? Uno, sólo uno: Durán i Lleida preguntó a Pedro Ruiz en “Entrevistas a la carta” y Cadaval preguntó a Ana Obregón en “Entrevistas a la carta”.

Julia la Siempre Correcta desafía la simploké platónica al poner a todo en relación con todo. Es el Gran Atractor, la anomalía gravitacional que destruye galaxias a base de hacer que unas choquen contra otras. Altera la ontología, el universo y, lo que es peor, nos ha estropeado el Juego de los Grados de Separación. Con lo divertido que era...

04 julio 2012

CINCO MINUTOS DE OPROBIO

Desde aquí quisiera expresar mi más profunda indignación ante el desprecio con el que Cuatro trató a la selección española al dedicar casi cinco minutos de su programación del lunes a hablar de algo que no tenía que ver con la Roja. Ocurrió alrededor de las 20:30, cuando la cadena de Mediaset interrumpió las imágenes del paso del autobús de la selección por el comienzo de la calle Princesa para informar sobre el estado de los incendios declarados en la Comunidad Valenciana. Demostrando una enorme insensibilidad a lo que la audiencia demandaba, Cuatro privó a toda España de contemplar a las decenas de millones de aficionados que se agolpaban justo en la intersección de la Plaza de España con Gran Vía y la forma en como los jugadores del mejor equipo de la historia saludaban en esa esquina en particular.

Intolerable. Y eso que Cuatro había comenzado bien la jornada. Desde la mañana había puesto a lo mejor de su plantilla de informativos a trabajar en puro periodismo de raza, a tomar el pulso más directo del acontecimiento que España llevaba siglos esperando: entrevistas a gente que veranea en el mismo pueblo que Jordi Alba, miles de repeticiones de los hijos de los futbolistas tirando confetti al aire, micrófonos abiertos para que un grupo de veinticincoañeras, -twenteenagers are the new teenagers-, gritasen que su favorito era Arbeloa. Y en cuanto la Roja llegó a España se empotraron entre los muchachos de Del Bosque como un corresponsal de guerra de la CNN en un grupo de marines que entra en Afganistán. Más de ocho horas de programación ininterrumpida cuando de pronto, zas, humillaron las ilusiones de los espectadores dedicando casi cinco minutos de su informativo vespertino a los incendios en Valencia.

Suerte que TVE, Antena 3, Telecinco y laSexta estaban cubriendo el mismo acontecimiento en ese momento y pudimos no perdernos el instante. Pero eso no quita para que Cuatro nos haya obligado a tomarnos el trabajo de zapear. A nosotros, que somos tricampeones...

03 julio 2012

ASÍNTOTA


“Modern family” se acerca cada vez más a la asíntota de la comedia perfecta. En sus primeros capítulos estaba a algunas unidades de distancia. Después estaba tan sólo a algunas décimas. Los últimos episodios que podemos ver en Neox los martes por la noche están ya tan sólo a algunas milésimas de separación de la recta que define el límite al que pueden llegar las sitcoms norteamericanas, -escribo “las sitcoms norteamericanas” porque tiene menos letras que “las mejores sitcoms del mundo” y en periodismo siempre conviene no desperdiciar espacio a lo bobo rellenando líneas por rellenar sin estar diciendo en realidad nada que tenga la menor importancia-. Existen en nuestro cosmos ciertos valores fijos que no pueden ser superados, y a los que la ciencia, en el mejor de los casos, sólo es capaz de ir acercándose cada vez más: la velocidad de la luz en el vacío, -299.792.458 metros/segundo-, la temperatura mínima posible o cero absoluto, –273,15 grados centígrados-, la cantidad máxima de humor que cabe en un capítulo de una sitcom, -“The sky lodge”, episodio 14 de la temporada 5 de “Frasier”-.

Hace unos meses cundió el pánico cuando unas mediciones realizadas por científicos franceses e italianos parecieron indicar que los neutrinos podían moverse a velocidades superiores a las de la luz. De haber sido así, toda nuestra visión del universo hubiera requerido una reconstrucción desde los cimientos hasta la azotea. En la actualidad los físicos televisivos encienden sus sofisticadísimos aparatos de medida de humor durante las noches de Neox con la esperanza de poder asistir a la emisión de un capítulo de “Modern family” que rebase el límite de humor que la naturaleza ha establecido en nuestro cosmos y poder publicar los resultados en el Journal of Quantum Physics of Humor. Cada mirada de reojo a la cámara de Phil, cada gesto de Cameron, cada intervención spanglish de Gloria, se registra con precisión nanométrica. Ya estamos a escasas micras de chocar contra la asíntota. Esta noche podemos pasar a la historia.

02 julio 2012

ENTREVISTA CON EL BANDIDO

Es como decir “valga la redundancia” cuando uno comete una redundancia. Como decir “es que soy de letras” cuando haces mal una sencilla operación matemática. Como decir “casa” cuando te van a coger en el “a que te pillo”. Uno lo dice y se libra de que le penalicen por redundante, le recriminen por analfabeto numérico o le pillen por correr poco. Así que vamos a curarnos en salud, decir “no soy abogado ni sé de leyes” y entrar a matar.

El Congreso aprueba las primeras medidas para fomentar la búsqueda activa de empleo en el medio televisivo y acepta que se pague por entrevistar a delincuentes condenados con indemnizaciones pendientes. Es sabido que hay personas  que quieren trabajar en la tele pero sin caer en la degradación que supone participar en alguno de los muchos concursos de teleirrealidad que nos asedian. Vale, pues esta es la suya. Que cometan un delito de relumbrón (quiero decir, “presunto delito de relumbrón”, no vaya a ser…) y vendan su experiencia en la tele subastando entrevistas al mejor postor. Como hicieron o pueden volver a hacer el Dioni, Luis Roldán, Julián Muñoz, Carlos Fabra o Iñaki Urdangarín en cuanto les apetezca.

Todos sabemos lo importante que es hoy día labrarse un buen currículum para sobrevivir en nuestro competitivo mercado laboral y lo exigentes que pueden ser las empresas al exigir determinados perfiles profesionales. Pues si hay que labrar, se labra; y si tiene que perfilarse uno, se perfila, que hay mucho paro. El Congreso dice que legislar el pago a delincuentes en la tele es un terreno resbaladizo y que es mejor dejar vía libre para que sean las cadenas las que se autorregulen. Cojonudo. Como la experiencia nos enseña que cuando las cadenas se autorregulan hacen lo que les conviene, podemos avisar gozosos de que este nuevo filón laboral queda bendecido por nuestros sabios parlamentarios. Larga vida a ellos y los partidos que los amparan.

01 julio 2012

FIESTA, QUÉ FANTÁSTICA-FANTÁSTICA ESTA FIESTA


TVE debería sobreimpresionar esa foto en la pantalla durante varios días. En una esquina el logo de la cadena y en otra la foto. Como cuando se aproxima un gran estreno y quieren asegurarse de que todo el mundo se entera de lo que hay. Como un acontecimiento único, una noticia bomba, una declaración de principios. Urbi et orbi. Me refiero a una foto de hace unos años que antes sólo tenía interés en Madrid para los madrileños, pero ahora la tiene en toda España para los españoles todos: la foto de Julio Somoano celebrando con unos amigos la victoria electoral de Esperanza Aguirre en 2007.

Somoano acaba de ser nombrado nuevo director de informativos de TVE en lugar de Fran Llorente. El recién nombrado presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, ofreció primero el cargo a Pedro Roncal, subdirector de informativos en tiempos de Alfredo Ce-cé-o-ó Urdaci, quien lo rechazó. Somoano sí aceptó, por lo que deja su puesto de director y presentador de las noticias de las 21,00 horas en Telemadrid (y, por lo tanto, a su bienamada jefa Aguirre) para ir a más alto destino.

Ya somos mayores todos y no creemos en el ratoncito Pérez, en el ángel de la guarda o en que la objetividad periodística es realmente posible, debemos al menos pedir que un director de informativos sea un profesional honrado y honesto que no renuncie a sus criterios pero que tenga el detalle de exponerlos públicamente para que los espectadores sepamos a qué atenernos cuando veamos el “Telediario”. Un buen comienzo sería no disimular, ocultar ni renegar, sino sobreimpresionar, al menos durante los informativos de los próximos días, la foto en la que Somoano celebraba tan contento con sus correligionarios el triunfo de su jefa Aguirre.

Por otra parte, ¿existirá la foto en la que Aguirre celebra estos días con sus amigos el reciente nombramiento de Somoano? ¿No quedará alguna esquina libre en la pantalla para que nos pongan esa foto también y así podamos ir completando la colección?