19 octubre 2014

ME RALLA MAZO ESTAR SIN MI BEBA

Hola, soy la gorra de Omar. Sí, la gorra de Omar el de “Gran Hermano”. Sí, “Gran Hermano 15”. Necesito ayuda. Socorro. No lo soporto más. Sáquenme de esta cabeza. Apiádense de un pobre artículo textil que jamás pensó que correría un destino tan cruel. A mí me fabricaron en Taiwan junto a miles de gorras iguales. Algunas están en Bogotá, otras en Ciudad del Cabo. Por nuestro grupo del wasap algunas cuentan que han acabado siendo llevadas por chavales neoyorquinos que bailan hip-hop en Nolita. ¿Por qué me ha tenido que tocar a mí tener que estar posada sobre la cabeza del cani más insoportable y con el suaj más chungo de la historia de los grandeshermanos poligoneros? Nomínenme. Expúlsenme de la casa. ¿No dicen ahora que los animales tienen derechos? Pues las gorras también. Les quisiera ver a ustedes veinticuatro horas al día encima de esa cabeza, teniendo que oír la diarrea verbal permanente que sufre el tío éste. ¿Qué puede querer decir “te amo a ful”? Les juro que si le vuelvo a oír soltarle a alguna pava “tú siempre serás mi bebita” me meto en el horno de la casa de Guadalix.

Ya lo intenté una vez. Fue después de la hora sin cámaras que Omar y Lucía pasaron juntos. Yo pensaba que al menos entonces Omar me quitaría de su cabeza. Pero no lo hizo. Me tuvo posada en su calva todo el rato. No puedo recordar ningún detalle de lo que vi y oí sin comenzar a gritar de pavor. Entonces decidí acabar con todo. Aprovechando que el chorbo me había posado en el alféizar de una ventana para pegarse una ducha, hice palanca con la visera y me precipité al vacío. Pero caí sobre el hiyab de Shaima y no me hice nada. Nos hemos hecho muy amigos el hiyab y yo. Pero me da igual. Me quiero ir. Hablen con Mercedes Milá. Que me llame el Súper al confe. Pero a mí sola. No quiero llevar a Omar debajo. Para que pueda explicar el martirio al que me encuentro sometida sin coacciones. Oh, no, me acaba de volver a posar sobre su cabeza y le ha dicho a Vitín “me ralla mazo estar sin mi beba”. Ayúdenme. Sáquenme de aquí. Mátenme.