01 octubre 2014

HOUSE CON ESTÓMAGO

El doctor John W. Thackery (“The Knick”, Canal+ Series) del hospital The Knickerbocker de Nueva York es un Gregory House de principios del siglo XX que, como el especialista en diagnóstico del Hospital Universitario Princeton-Plainsboro de Nueva Jersey, es arrogante, grosero y ferozmente antipático, pero también el médico que todos querríamos tener a nuestro lado cuando ese saco de huesos y vísceras que es el cuerpo deja de funcionar correctamente. A diferencia de House, el doctor Thackery se mancha las manos de sangre en el quirófano, pero Thackery y House son igual de bordes con sus subordinados, desprecian de la misma manera a sus superiores, tienen el mismo tono entre cínico y desabrido cada vez que abren la boca, son de pocos amigos y se mantienen a magnífica distancia de todo lo que no les interesa. Y los dos médicos tienen una retorcida vida privada, más allá de sus adicciones a la cocaína y la vicodina. Si a usted le gustó “House”, le gustará “The Knick”. Otra cosa es lo que opine su estómago.

Odón, abad de Cluny en el siglo X, decía que si los hombres vieran lo que hay debajo de la piel, la mera vista de los cuerpos nos levantaría el estómago. En el primer capítulo de “The Knick”, el doctor Thackery y su colega se proponen hacer una complicadísima cesárea en cien segundos. Pues bien, algunos aguantamos menos de cien segundos con los ojos fijos en la pantalla del televisor porque el realismo y el crudo detalle de las imágenes de la serie creada por Steven Soderberg levantan el estómago de los que tenemos en el asesinato en la ducha de Marion Crane la frontera de lo soportable. “The Knick” es una serie dura porque la vida y la muerte en un hospital neoyorquino de principios del siglo pasado eran muy duras. La razón puede soportar el racismo del doctor Thackery por los mismos motivos históricos por los que podemos entender la defensa de la esclavitud por parte de Aristóteles, pero el estómago no tiene nada que ver con la razón. Si usted puede aguantar cien segundos acompañando al doctor Thackery en el quirófano del hospital The Knickerbocker, le garantizo que seguirá con él hasta el infinito y más allá. Si no, tendrá que negociar con su estómago.