15 octubre 2016

EL PAÍS, CON LA CONSTITUCIÓN


¿Vieron la banderita que TVE puso en una esquina de la pantalla durante todo el día de la Fiesta Nacional? ¿No fue indignante? ¿No les llenó el corazón de santa ira tal falta de respeto a los símbolos del Estado y a las instituciones que representa? Cierto es que la banderita era roja, la banderita era gualda; llevaba sangre, llevaba oro, en el fondo de su alma, ¡pero no os dejéis engañar, que es España, coño!

Los que estamos con la Constitución sabemos que esta en su artículo 4.1 dice (¡todos en pie!): “La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”. ¡Y TVE colocó una franja amarilla que no tenía ni de lejos doble anchura que cada una de las rojas! Esto es algo que no se debe hacer porque unos pocos no pueden decidir por todos los españoles porque por mucho que les pese a esos pocos, la decisión de si la bandera cambia o no cambia no es solo de ellos sino de todos. Algo en lo que María Dolores Cospedal y todos los partidos constitucionalistas estarán de acuerdo.

La vergüenza fue doble durante la retransmisión del desfile. Un grupo de radicales de la patrulla Águila ofendió al rey, autoridades presentes y telespectadores contaminando el cielo de Madrid con dos líneas rojas, tres (¡tres!) amarillas y dos rojas. Si es que no saben contar 2, 4 y 2 (o 1, 2 y 1), que los despidan. Si es que no respetan nuestros símbolos, al calabozo. Menos mal que Podemos y cinco presidentes autonómicos no asistieron a este aquelarre anticonstitucional. Y menos mal que justo ochenta años después de aquel 12 de octubre de 1936 en que Millán-Astray gritó “¡Viva la muerte! ¡Muera la inteligencia!” en la Universidad de Salamanca, desfila la cabra de la Xª Bandera de la Legión Millán-Astray ante Felipe VI y en su lomo enseña una enseña hecha como la Ordenanza de Carlos III enseña: “dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de en medio, amarilla”.