29 octubre 2016

ESCOTADIGRAFÍA

Las series habituales cuentan con especialistas en iluminación entre su personal técnico. “The night of” -la última maravilla de HBO- cuenta con especialistas en oscurecimiento. Normalmente buena parte de los esfuerzos técnicos de los responsables de las series se encamina a iluminar correctamente las escenas, a facilitar que las imágenes se vean lo más clara y expresivamente posible. Steven Zaillian y Richard Price trabajaron conjuntamente para oscurecer correctamente cada capítulo de “The night of” y así conseguir que la expresividad de las imágenes no dependiera de la luz sino de su falta. “Luz” -mediante el genitivo griego, “fotos”- da lugar a la palabra “fotografía”, y los técnicos en fotografía son imprescindibles en el cine y la televisión. He buscado cómo se dice “oscuridad” en griego. Es “skotadi”. Si os fijáis, veréis que en los títulos de crédito de “The night of” no aparecen técnicos en fotografía. Aparecen técnicos en escotadigrafía.

Decía Josep Pla que la vejez es ante todo un proceso de enfriamiento. No es la tesis que defiende la HBO en ninguna de sus series. La horrorosa historia que protagonizan Nasir Khan y John Stone -cualquier actor hubiera vendido su alma al mismísimo Donald Trump por hacerse con este papel, originalmente pensado para James Gandolfini; John Turturro sube directamente al cielo gracias a él- mantiene la hipótesis de que la maduración y el crecimiento es ante todo un proceso de oscurecimiento, de inevitable caída en un pozo de sombras del que nadie vuelve. Toda mejoría es una alucinación fugaz. Incluso el regreso aparente a la luz sólo sirve para apreciar más dramáticamente que la oscuridad se ha metido para siempre dentro de los huesos. Nos felicitamos los admiradores de la primera temporada de “True detective”, ya que “The night of” es por fin su auténtica segunda temporada. No aterra lo que ocurre en la noche de autos, sino su inevitabilidad. No aterra la oscuridad que los técnicos en escotadigrafía consiguen en cada plano, sino la precisa nitidez con la que el alma humana aparece escotadigrafiada en esa absoluta negrura.